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En una columna anterior me referí al uso solemne o reverencial que a veces se les da a las mayúsculas, aunque sea incorrecto (escribir «Presidente» o «Ministro», por ejemplo). Otro error frecuente en relación con las mayúsculas es usarlas en nombres comunes como los días de la semana o los meses. En este caso, es probable que la confusión no tenga que ver con el respeto o la solemnidad. Es cierto que en tiempo pasado lo usual era escribirlos con mayúscula.
Recordemos que una de las grandes funciones de las mayúsculas —si no la principal— es marcar los nombres propios. Para distinguirlos, puede ser útil preguntarse si dicho nombre le ha sido dado a una persona, animal, institución, etc., a través de un bautizo, un registro o alguna otra forma «oficial»; básicamente, si ese nombre no tiene sinónimos o si designa a un referente en particular.
Pero ¿por qué escribir en minúscula los días, los meses, las estaciones o los puntos cardinales, si solo hay un lunes en la semana o un octubre en todo el año? La Ortografía de 2010 nos recuerda que, si bien designan a un elemento único, cuentan con un significado léxico. En otras palabras, los podemos encontrar en los diccionarios (a diferencia de, por ejemplo, el nombre «Alejandra»). Eso sí: valga la pena aclarar que cuando forman parte de un nombre propio (el de una festividad, una institución o algo similar), como la «Avenida Primero de Mayo», deben ir con la mayúscula inicial correspondiente.
