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No hay que abusar de las comillas

María Alejandra Medina Cartagena, Gazapera

08 de diciembre de 2025 - 12:05 a. m.

Hoy quisiera referirme a varios casos en los que comúnmente se cree que las comillas son adecuadas, pero no lo son. Ocurre, por ejemplo, en nombres de operativos militares. Al respecto, a propósito de la reciente campaña militar de Estados Unidos en el Pacífico y el Caribe, la Fundéu señaló que en «operación Lanza del Sur» la palabra «operación» va en minúscula por ser un término genérico, mientras que las palabras significativas en la denominación específica llevan mayúscula inicial: «Lanza del Sur». No es necesario ningún otro resalte, como comillas o cursiva.

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Por la época, también es usual hablar de destinos turísticos y, por ende, emplear lo que se conoce como denominaciones de carácter antonomástico para las ciudades: «la Sucursal del Cielo», «la Ciudad de la Eterna Primavera», «la Ciudad de la Luz», etc. Al respecto, la Real Academia Española ha indicado que solo es necesaria la mayúscula inicial en las palabras significativas en la denominación. Es decir, tampoco necesitamos marcar esos nombres entre comillas o con cursiva.

También hay que recordar que las comillas se usan, por ejemplo, para marcar ironías o usos impropios o vulgares de las palabras. El Diccionario panhispánico de dudas da un ejemplo claro: «Le va muy bien en sus “negocios”». Sin embargo, este signo no es necesario para expresiones que se usan en un sentido no literal, como «pan comido», «romper el hielo», «entre la espada y la pared», entre otras.

Finalmente, una mención sobre la palabra del año elegida por Oxford, «Rage bait», que podría traducirse como «cebo para enfadar». Hace referencia al contenido en línea que se crea a propósito para producir ira o indignación.

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mmedina@elespectador.com

@alejandra_mdn

Por María Alejandra Medina Cartagena, Gazapera

Periodista e historiadora. Es editora de la sección Internacional, directora editorial de Impacto Mujer y columnista de la Gazapera, en El Espectador.@alejandra_mdnmmedina@elespectador.com
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