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Me parece llamativa la relación que en el uso del español a veces se establece entre las mayúsculas y el respeto. En documentos oficiales, comunicados de prensa, etc., es frecuente ver el nombre de los cargos con mayúscula inicial, a pesar de que se trata de sustantivos comunes. «La Ministra de Relaciones Exteriores», «el Presidente de la República», por mencionar un par de ejemplos.
Es preciso recordar que los nombres comunes, como los cargos, se escriben con minúscula inicial. No es un asunto del respeto o la admiración que existe hacia una persona, sino de ortografía. Lo indicado sería «el presidente», «la ministra», etc.
En cambio, los nombres de las instituciones, por tratarse de nombres propios, deberían ir en mayúscula: «Ministerio de Hacienda», «Universidad Nacional», etc. Por lo tanto, fórmulas como «ministro de Hacienda» son posibles, una mezcla del cargo (nombre común) y la institución (nombre propio).
Aunque la definición y las excepciones pueden ser amplias, es posible decir que un nombre propio es aquel con el que se ha bautizado o registrado a una persona, un animal, un lugar, un evento, una obra, etc. Es el nombre «oficial» que designa a esa entidad y no a otra (aunque esté compuesto por nombres comunes como «república»). Por lo mismo, tiene sentido que cargos como «ministro» no lleven mayúscula, pues, si bien se podría argumentar que es el nombre propio de una función o una dignidad, es un nombre que puede designar a muchas personas, todas las que pasen por ese cargo.
Así, creo que «Comité Nacional de Paro» podría considerarse como nombre propio. Pero ¿deberíamos escribir «paro nacional» en mayúsculas al referirnos al acontecimiento? Dado que no es el único paro nacional que ha existido o puede existir, creo que todavía es un nombre común. La situación cambiaría si se asienta como “Paro Nacional 2021”.
mmedina@elespectador.com, @alejandra_mdn
