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¿Es válida la palabra «ídola»? Antes de responder, es necesario recordar algo sobre el género gramatical en español, y es que hay palabras que, siendo femeninas o masculinas, hacen referencia tanto a hombres como a mujeres (o machos y hembras). El ejemplo clásico es el de «persona»: es una palabra de género femenino que se puede emplear para hablar de alguien sin importar su sexo («la persona»). En los animales, generalmente los animales silvestres, ocurre lo mismo: «la ballena» o «el búho» se refieren tanto a la hembra como al macho.
En el caso de «ídolo», estamos ante un sustantivo epiceno masculino, es decir, «él es un ídolo» es tan válido como «ella es un ídolo». Sin embargo, por su morfología, hay palabras que, siendo epicenas, son susceptibles de flexionarse en el habla común. «Ídola» es una de ellas. Al respecto, la Real Academia Española ha anotado: «El femenino flexivo “ídola”, morfológicamente posible y documentado en el español medieval y clásico, se usa poco fuera de registros coloquiales o humorísticos, si bien se documenta ya en la lengua culta de algunas zonas, en especial en los países del Cono Sur». Algo similar, agregaría yo, sucede con la palabra «genio» (también epiceno de género masculino que se ha transformado, al hablar de una mujer, en «genia»).
No es nuevo ni raro en la lengua que haya zonas donde una palabra es de un género distinto al que tiene en otra parte. Podría finalizar con el ejemplo de «bebé», que, como anota el Diccionario panhispánico de dudas, «funciona generalmente como sustantivo epiceno masculino», sobre todo en España. En América, suele ser común en cuanto al género, es decir, lo que cambia es el artículo, pero no el sustantivo: «el bebé» o «la bebé» (como también se documentan «la ídolo» y «la genio»). Una vez más, el Río de la Plata ha ido más allá al asentar «la beba». Y nada de eso, creo, es incorrecto.
