Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Putamente agradecido, putamente feliz

María Claudia García

22 de febrero de 2019 - 12:00 a. m.

Es incalculable el número de personas en el mundo que sienten que en sus vidas les hace falta algo para ser completamente felices; como tener la pareja o la familia perfecta, más plata, el trabajo de sus sueños, hacer el viaje que toda la vida han querido, una casa o un carro más grande, estar más flaco o estar más gordo, o sencillamente algo que les gustaría que fuera de otra manera. Viviendo siempre en la constante desaprobación de su situación.

PUBLICIDAD

Encontrar el punto en la vida en donde te sientes pleno y tranquilo con lo que tienes es sumamente difícil, es cuando dejas de estar vibrando en la sensación de escasez y te conviertes en una persona abundante, no solamente hablando de lo material, sino principalmente de manera espiritual. Es el sentimiento de vivir en compleción, en donde no te hace falta nada y estás completamente aliado con Dios, el universo o el ser supremo en el que creas. En donde tus pensamientos ya no dominan tus acciones, tú decides a dónde dirigir tus pensamientos y los enfocas en crear el presente que quieres. Ya sin desear cambiar todo y al contrario sentir una inmensa gratitud por el aprendizaje, que ya no será bueno o malo, sencillamente será aprendizaje, experiencia, vivencia.

Empiezas a mirar atrás y ver que todo fue perfecto para llegar allí en donde estás, no pudo ser de otra manera. Todas las personas y todas nuestras acciones fueron absolutamente perfectas para convertirte en el personaje que eres hoy, lleno de virtudes y sobre todo de resiliencia.

Lo importante y el primer paso es practicar la gratitud. Cuando practicamos a diario y constantemente la dinámica de agradecer lo que tenemos y lo que aún no tenemos pero que anhelamos, sin desestimar lo que actualmente vivimos, nuestro cuerpo y nuestra mente sienten gozo. Personalmente, varias veces al día me repito internamente el mantra “Gracias, gracias, gracias”, sin razón o motivo alguno, simplemente manejando, viendo a la calle o en el ascensor. Buscando estar en presente me lo repito una y otra vez e inmediatamente empiezo a sentir una energía distinta en mi cuerpo, muy parecida a una alegría inmensa y se dibuja una sonrisa en mi cara.

Read more!

Otro de los secretos que muchos expertos en felicidad comparten y que aplico en mi vida es aprender a controlar mis pensamientos y no dejarme llevar por ellos. Meditando es la forma más fácil de entrenar nuestro cerebro, al principio cuesta un poco de trabajo si eres una persona como yo que está acostumbrada a maquinar todo el día, pero cuando lo desarrollas, la serenidad y la forma en que tomarás decisiones de ahora en adelante si tienes la mente clara y tranquila serán transformadoras en tu vida. Existen millones de videos y aplicaciones para principiantes en meditación, pero a mí me ha servido mucho hacer consciencia de mi respiración y profundizar en ella para encontrar mi calma.

Obvio hay cosas en la cotidianidad que te mueven el piso y te sacan de control, pero cada vez más me pasa que rápidamente vuelvo a mi calma y me río de mí misma de verme metida en un conflicto que yo creé hace un segundo y que, si lo decido en este nuevo instante, no permito que me afecte.

Es estar en presente, aquí y ahora.

¡Putamente agradecido, putamente feliz!

Read more!

@mariaclaugarcia

No ad for you
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.