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Es Navidad, tiempo de dar y recibir. En esta época abundan los encuentros, las cenas y los regalos, pero te exhorto a vivirla de una manera distinta, a sentir el nacimiento de Jesús dentro de ti. A vivirla desde lo más profundo de tu ser, sintiendo que la estrella de Belén se encuentra dentro de ti, que tienes esa inmensa luz radiante que brilla y puede alumbrar todo a tu alrededor, llenar de luminosidad cada espacio y cada una de las personas que están cerca de ti y así juntos hacer un mundo mejor. Hacer tu propio mundo mejor.
Es tiempo de sentir en nuestro corazón la inmensa gratitud por cada experiencia vivida. Gratitud por los buenos momentos, por nuestra familia, nuestra vida, nuestro cuerpo que es nuestro instrumento para vivirla, gracias por nuestros sueños y nuestros anhelos. Gracias por los amigos y por todas y cada una de esas experiencias difíciles y duras que hemos vivido hasta hoy, que han sido nuestro aprendizaje y nuestra fuerza para seguir adelante.
Renacer es dejar los viejos pensamientos limitantes atrás y recibir una vida llena de alegría y gozo, haciendo el bien y llevando amor. Renacer es empezar a sentirte vivo disfrutando cada día, cada instante como si fuera el último. Disfrutando cada una de las sensaciones de tu cuerpo, viviendo en presente, sin sacrificio y sin culpa. Saboreando cada bocado en tu boca, disfrutando el paisaje, viviendo a plenitud, fluyendo con la vida que es maravillosa y te hace milagros cada día.
Toma la decisión de renacer en tiempo de Navidad. Y vive estos últimos diez días del año retándote a estar pleno y presente.
Sigueme en @mariaclaugarcia y compárteme tu reto de gratitud por lo vivido en 2018.
