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En país revuelto, ganancia de pescadores

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María Teresa Ronderos
08 de diciembre de 2020 - 03:00 a. m.
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“El sistema financiero reportó ganancias por $24,25 billones en los primeros nueve meses de 2020”, fue un titular de la semana pasada.

¿Cuánto son $24,25 billones? En un seminario organizado por el gremio financiero (Anif) en septiembre pasado, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, reportó que para cubrir todo el costo de la atención sanitaria, ampliar la cobertura social y dar apoyo a las nóminas empresariales, en lo álgido de la pandemia, el Gobierno había invertido de marzo a agosto $28 billones.

Es decir que, suponiendo un milagro, si las entidades financieras hubiesen aceptado ceder sus utilidades al Estado, prácticamente hubieran podido cubrir todo lo que la pandemia le ha costado a Colombia.

Es más, en ese mismo seminario Carrasquilla anunció que la inversión pública para reactivar la economía en 2021 costará algo muy similar a esas utilidades bancarias: $24,9 billones de pesos.

Un sector financiero sólido es indispensable ante una crisis como la que vivimos, para proteger ahorro, pensiones y respaldar con créditos accesibles a la pequeña y mediana empresa, que es la que genera el 80 % del empleo. Es más, el Gobierno capitalizó el Fondo Nacional de Garantías para que los bancos pudieran ampliar su capacidad crediticia y abrió la línea de crédito subsidiada Colombia Responde por $600.000 millones para que la banca auxiliara a los empresarios, especialmente a los nuevos emprendedores. (Esa cifra está un poco por debajo de la ganancia neta del Grupo Aval sólo en el tercer trimestre de este año).

La pregunta, sin embargo, es si con esos respaldos del Gobierno (o sea de nuestros impuestos presentes y futuros) los bancos auxiliaron principalmente a las pymes, las grandes empleadoras del país. No hay mucha información concreta al respecto, pero desde abril senadores de distintos colores políticos han venido denunciando que la banca privada no había bajado intereses y el gremio de los pequeños y medianos empresarios advirtió que sus representados se estaban “estrellando contra los muros”, pues no podían cumplir las exigencias de los créditos.

Según una investigación periodística reciente en Centroamérica, a los bancos no les gusta prestarles a las empresas que después de varios meses de confinamiento ya acumulaban deudas. La paradoja es que estos empresarios necesitan el auxilio precisamente por la crisis, pero no se los dan porque hay crisis.

En Guatemala recogieron testimonios de empresarios medianos que no pudieron acceder a los créditos a bajo interés destinados supuestamente para ellos. El gobierno no reveló quiénes eran beneficiarios de fondos por más de 80 millones de dólares porque, como los tramitaron los bancos privados, se escudó en el secreto bancario para ocultar la información.

En Honduras, los reporteros se encontraron con que de los 100 mayores créditos que dio el gobierno para auxiliar al sector privado, el 58 % fue a dar a las grandes empresas, incluida una empresa palmera dueña de 1.500 hectáreas que hasta recibió crédito subsidiado para comprar un vehículo.

En Colombia se sabe poco sobre quiénes se han beneficiado más hasta ahora con los multimillonarios créditos con garantía o subsidio públicos. El gremio bancario dijo en abril pasado que el sector financiero había aprobado $34.000 millones para microempresas y $15 billones para empresas, sin especificar su tamaño. ¡Se vislumbraba ya que a los pequeños no les iba a tocar el gran pastel!

Ahora que conocemos las ganancias de los bancos, podemos adivinar quiénes fueron los otros ganadores del esfuerzo fiscal en la pandemia. También podemos diferenciar que una cosa es la indispensable solidez financiera en beneficio de los más vulnerables, y otra es ganancia de pescadores en río revuelto.

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juan(9371)08 de diciembre de 2020 - 10:24 p. m.
Es más criminal quien funda un banco, que quien lo roba....
Hector(31467)08 de diciembre de 2020 - 04:02 p. m.
Por eso cuando roban un banco me digo a mi mismo: Ladron que roba ladron, tiene cien anos de perdon. No es que lo halague, pero es verdad.
Atenas(06773)08 de diciembre de 2020 - 03:20 p. m.
En efecto, la banca no tiene tripas y bien saben prestar la sombrilla en el verano y la quitan en el invierno, pues su primer mandamiento es "banquero q' tenga alma prevarica". Y tal poder acumulado en manos del sistema financiero solo es posible tocarlo y modificarlo cuanfo podamos lograr un alto gbno firme y poderoso en democracia. Y cuando se le horada es imposible aquello.
  • Atenas(06773)08 de diciembre de 2020 - 03:38 p. m.
    No hay manera de soportar una economía y de hacer fuerte y consistente el crecimiento de una población con un aparato de financiación como el nuestro, q' succiona la yugular de los atrevidos y osados q' acuden a su fuente. En Europa, la tasa de colocación hoy es del 1.5%/anual, aquí bordea el 16% q' con el costo de otros servicios asciende al 19%/anual. ¡No hay manera!
  • Atenas(06773)08 de diciembre de 2020 - 03:31 p. m.
    Y nada explica y menos justifica tamañas utilidades de la banca en tan umbríos momentos del pais, con una economía postrada y un aparato productivo a punto de colapsar. La perversidad de nuestro sistema financiero, desalmado y cruel, no tiene paralelo en Suramérica. Y pa Europa es otro cartel de traquetos de cuello blanco u otro frente guerrillero: despiadado cual más.
Carlos(92784)08 de diciembre de 2020 - 12:42 p. m.
Todos sabemos que el sector financiero es el maximo aportante en las campañas politicas en Colombia, ademas siempre beneficiado en las crisis nacionales, Ej : i) crisis financiera, creacion del 4Xmil ,ii) crisis del Upac (se quedo con 800 mil viviendas expropiadas) etc
Daniel(07192)08 de diciembre de 2020 - 12:22 p. m.
Los banqueros son los propios vampiros chupa sangre, codiciosos, menos mal que la politica economica del banco de la republica y el ministro Carrasquilla, les prestó plata barata para que ellos prestaran el dinero caro con intereses de hace un año.
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