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Un laboratorio esperanzador

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María Teresa Ronderos
26 de agosto de 2024 - 05:05 a. m.

El cuadro de violencia que viven los habitantes del sur de Nariño es tan complejo como el de varios territorios del país: estructuras criminales mutantes, algunas enfrentadas entre ellas, que intentan controlar el negocio del narcotráfico y, bajo su amparo, otras actividades ilegales. Tumaco está entre los principales cultivadores y exportadores de pasta de coca; en Magüí-Payán brotan los entables ilegales para explotar el oro; y los campos están sembrados de minas antipersona. La confrontación es amarga, con desapariciones, reclutamiento de...

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Dorita(37038)27 de agosto de 2024 - 10:44 p. m.
Que buena noticia y una estrategia llena de esperanza en medio de tanto grupo que se declaran insurgentes Ara negociar y solo son vividores del narcotráfico y mantener el poder del miedo en los territorios ocupados y utilizando a los civiles.
Ricardo(35219)27 de agosto de 2024 - 11:56 a. m.
Un ejemplo a seguir, pero tristemente las otras guerrillas solo quieren aprovechar la estupidez de Petro
  • Dorita(37038)27 de agosto de 2024 - 10:47 p. m.
    Estupidez sería negarse a buscar alternativas de paz. El conflicto en Colombia es muy complejo y cada situación conflictiva requiere de estrategias diferentes, unas resultarán buenas y otras deberán replantearse las veces que sean necesarias.
JUan(569)27 de agosto de 2024 - 02:15 a. m.
En Samaniego en 2002 se hizo una "Propuesta de Paz Regional" que no prosperó. ¿Quién gobernaba?
Leonor(45081)27 de agosto de 2024 - 01:42 a. m.
Necesitamos voces esperanzadoras, gracias.
MARTHA(77929)26 de agosto de 2024 - 10:38 p. m.
Gracias por esa columna. estoy de acuerdo es muy esperanzador el panorama.
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