El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

¿Comentario inoportuno?

Mario Fernando Prado

21 de diciembre de 2023 - 09:05 p. m.

Si, ya sé que hoy estamos en la antesala de la nochebuena y que muchos de ustedes están en modo natilla y buñuelo y no quieren leer de problemas y cosas negativas. Y lo entiendo perfectamente.

PUBLICIDAD

Pero es que me pica la lengua o mejor la pluma, y corriendo el riesgo de ser aguafiestas, debo referirme a la situación de nuestro bello puerto del mar, mi Buenaventura en donde no cesan los homicidios, los conciertos para delinquir, los secuestros extorsivos y los desplazamientos forzados.

Las autoridades competentes son incompetentes frente a las acciones de los grupos ilegales que hacen presencia en el 82 % de los barrios del principal puerto de Colombia sobre el Pacífico, personificados por las disidencias de las FARC, el ELN, el Clan del Golfo y las bandas de delincuencia común dedicadas al hurto, el homicidio y la extorsión.

Los homicidios, por ejemplo, van en 114 hasta la fecha contra 103 del año pasado y faltan los días en que se disparan con motivo de la “alegría navideña” y ni hablar de los otros delitos que –repito– se salieron de madre.

Read more!

Inútil ha sido toda la palabrería, los consejos de seguridad, los acuerdos firmados y todo lo que quieran porque los hechos son tozudos, alarmantes y deprimentes. “Uno sale y no sabe si va a regresar a su casa” comentó un bonaventurense y la bolsa de recompensas de 250 millones están quietos porque otro mal que padecen los porteños es el miedo, el terror y el pánico.

Allá nadie quiere hablar y menos dar la cara por temor a las retaliaciones. Los sapos son objetivos militares y, para rematar, las fuerzas vivas están muertas del culillo, no quieren decir esta boca es mía, prefieren pasar de agache o andan perdidas o, mejor, están en Cali y no han vuelto por allá porque los pueden “muñequear”.

Empero y a pesar de ello, feliz Navidad y próspero año nuevo, amigos de la Isla de Cascajal…

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.