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24 Jun 2022 - 5:30 a. m.

Compromisos de Petro con Buenaventura

En el bello puerto del mar, mi Buenaventura, votaron 102.000 personas, de las cuales 87.000 lo hicieron por Petro y solo 12.000 por Rodolfo, lo que significa que el 86 % sufragó por el hoy elegido presidente de la República y solo un 12 % por quien era favorito en las encuestas.

Enfatizo esta amplia diferencia para subrayar que Petro tiene un gran compromiso de reciprocidad con los bonaverenses. Así se los hizo saber en sus visitas, en las que conquistó el corazón de una raza orgullosamente negra que creyó en sus propuestas y espera que cumpla con los proyectos que juró llevar a feliz término en caso de ser elegido presidente.

Hay pues muchas ilusiones de que por fin Buenaventura reciba el trato preferencial que nunca ha tenido, hasta ahora. Para ello hizo cola durante docenas de años en los que no han hecho más que prometer y prometer, creando una desconfianza tal que se llegó a decir que Buenaventura no tenía futuro. Pero no: ahora con Petro el trato va a ser distinto.

Es bueno recordar las urgencias sociales que se padecen, por ejemplo, el problema de la minería ilegal, que es muchísimo más grave que el narcotráfico —quien lo creyera— y cuyos tentáculos llegan hasta el “gota a gota” y la financiación de campañas electorales.

Petro se comprometió además con la conectividad, vital para la educación y la generación de empleos agrícolas en la zona Pacífica, que está aislada del mundo. Urge la conectividad para dar comida a toda esa región que padece hambre y será además arma eficiente para combatir la violencia y los desplazamientos.

Otro punto es lo referente a la industrialización de la ciudad. Se impulsará la instalación de nuevas empresas o sucursales de las ya existentes, no solo para generar empleos sino también para reducir costos de los productos de exportación y volverlos más competitivos incluso dentro del territorio nacional.

No pueden quedar por fuera los temas de la seguridad, la salud y la vivienda, sobre lo cual hay también una agenda llamada de la esperanza. De ello nos ocuparemos en columnas posteriores, así como lo referente al tren que conectará el Pacífico con el Atlántico.

“Cali, capital Buenaventura”, solía repetir ese gran vallecaucano que harta falta nos hace. Me refiero a Rodrigo Escobar Navia…

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