Publicidad

Sirirí

¿De El Plateado a El Dorado?

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Mario Fernando Prado
18 de octubre de 2024 - 05:05 a. m.
“Se necesita, además, una justicia social que irrigue a unos compatriotas que podrían morir entre dos fuegos”: Mario Fernando Prado
“Se necesita, además, una justicia social que irrigue a unos compatriotas que podrían morir entre dos fuegos”: Mario Fernando Prado
Foto: EFE - Ministerio de Defensa
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Asegura el gobierno del cambio que no se irá del corregimiento de El Plateado hasta tanto no se arregle la situación de orden público y lo que deberá hacerse para que esta región, huérfana desde hace siglos de una presencia efectiva del Estado, no siga en las mismas, y hasta peor, y me explico:

Bien que mal, sus pobladores viven de los cultivos de coca que abarcan cientos de hectáreas circunvecinas. O la siembran, o la abonan, o la cosechan, o la alistan para que se procese, o la llevan, o la embalan, o, incluso, le dan los primeros pasos para convertirla en un negocio alta e infinitamente rentable.

Una vez erradicados y/o arrasados esos cultivos ¿de qué van a vivir esas familias coca-dependientes? ¿Les lloverá maná del cielo? ¿Extrañarán a sus antiguos patronos?

Estos y otros interrogantes deben obligar a que se realicen una serie de acciones que superen con creces la esclavitud a la que han estado condenados, no solo ofreciéndoles alternativas laborales inmediatas, sino también dotándoles de puestos de salud, escuelas, facilidades de vivienda y recreación, sobre todo para los infantes que hoy son mensajeros, cargadores de combustible y hasta objetos sexuales y mil cosas más.

Es, pues, una tarea a largo plazo, porque una paz a las malas con una política de tierra arrasada generará más violencia. Más temprano que tarde, “volverán las oscuras golondrinas” y ahí sí no creerán más en los oportunistas promeseros que fueron hasta esas latitudes, ofrecieron esta vida y la otra, se tomaron la foto y nunca volvieron.

Y es que esto no se arregla solo con balas. Repito, se necesita, además, una justicia social que irrigue a unos compatriotas que podrían morir entre dos fuegos porque el Valle del Micay tiene una importancia capital. Perderlo, para la narcoguerrilla, será un golpe tal que puede llevar a estos delincuentes a tomar represalias suicidas contra la misma población civil que ha sido su aliada y hoy no sabe para dónde pegar…

Conoce más

 

jesus(10579)19 de octubre de 2024 - 12:29 a. m.
Desde que apareció el narcotráfico ese es el paisaje con la misma evolución en todos los rincones del país. Mientras haya demanda de alucinógenos difícilmente se erradicará ésta esta peste.
rodrigo(82201)18 de octubre de 2024 - 10:39 p. m.
Prado cobrará por las columnas de todo quiere opinar este lame suelas profesional , desastre total
Alicia(96078)18 de octubre de 2024 - 07:00 p. m.
Parece que el columnista no escuchó que la intervención en el Plateado no solo es militar. Es llevando salud, educación, programas de sustitución de cultivos y muchas cosas más. El presidente más que nadie lo sabe, así que por ahora sobra su opinión
Jorge(48756)18 de octubre de 2024 - 05:54 p. m.
Cuando Prado sea llamado a juicio por alianza con paras en el Valle ¿seguirá con su columna en El Espectador?
HENRY(19574)18 de octubre de 2024 - 05:44 p. m.
La paz se alcanza, de igual manera, con medidas que tiendan a mejorar las condiciones de vida de las desposeídos, dentro de ellos, a los trabajadores del sector rural. Conveniente sería, doctor Mario Fernando, que en sus próximos escritos se refiriera a la negativa de los partidos tradicionales, todos en oposición, a aprobar los contratos de trabajo para los trabajadores del campo, propuesto por el gobierno.
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.