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Sirirí

El aeropuerto de Cali está de mal en peor

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Mario Fernando Prado
10 de abril de 2026 - 05:05 a. m.
“Se observa ya la inoperancia de quienes no tienen la menor la idea de mantenimiento”: Mario Fernando Prado
“Se observa ya la inoperancia de quienes no tienen la menor la idea de mantenimiento”: Mario Fernando Prado
Foto: Cortesía: Aerocali
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Ante el fin de la concesión para el manejo del Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, operado hasta hace poco por la empresa Aerocali que lo hizo –como dicen las señoras– a las mil maravillas, la fatídica Aerocivil –otro monstruo de mil cabezas de este país– asumió su operación.

Así las cosas y con pañitos de agua tibia, están manejando las cosas con unos resultados francamente catastróficos: se observa ya la inoperancia de quienes no tienen la menor la idea de mantenimiento y obras menores en una terminal internacional que requiere observancia 7/24 y en el cual ya se ven físicamente las fisuras de la ineptitud.

Este gobierno, que ha sido cruel e injusto con el Valle del Cauca, ha ido acumulado falsas promesas y frustraciones como para que nadie vote por su continuismo. Como por ejemplo:

- La carreterita Mulaló-Loboguerrero, parada. Y no por falta de plata, sino por exceso de papeleo.

- La profundización del dragado de acceso al principal puerto del Pacífico colombiano, este sí por falta de plata.

- La terminación de la ampliación de la doble calzada de la vía Buga-Buenaventura, de la que, como dicen los marihuaneros de antes, “está de un cacho”.

- La doble calzada de la carretera Quilichao-Popayán porque sus contratistas no soportan más el chantaje miserable de las guerrillas.

- El casi que frustrado proyecto del Tren de Cercanías después que vi y oí las mentirosas declaraciones de la ministra María Fernanda Rojas jurando y perjurando que Petro tenía listo el kilométrico para firmar un papel para darle paso a la continuación de una obra decisiva para el suroccidente colombiano.

Y no sigo con este quejumbroso rosario porque se me acabó el espacio que se adiciona a lo que el gobierno no quiso para que el aeropuerto Bonilla Aragón siguiera prestando el servicio que le caracterizó como uno de los tres mejores de Colombia.

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