Publicidad

Sirirí

El cardenal y el elefante

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Mario Fernando Prado
19 de abril de 2024 - 09:05 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

“Si a uno le meten un elefante en su casa tiene que verlo. Yo creo que el país tiene conciencia, y el presidente lo ha reconocido, de que en la campaña hubo dineros de origen supremamente dudosos”.

Estas frases proferidas por el entonces cardenal Pedro Rubiano Sáenz, en 1996, por poco tumban al presidente Samper, quien no cayó porque las grandes oligarquías y en especial El Tiempo determinaron que era peor que se fuera a que siguiera gobernando a los colombianos.

Pero monseñor no paró ahí y, dos años después, reviviendo los términos que pusieron en vilo al susodicho presidente, lanzó otra carga de profundidad al decir que “la corrupción ha invadido sectores de la vida política y social. Hay que impedir que el elefante se instale en el nuevo Congreso por la miopía de quienes no quieren verlo”. Sin embargo, nada pasó y hoy, veintiséis años después, las cosas no solo siguieron, sino que empeoraron, llegando a los extremos que estamos padeciendo: la corrupción está más viva que nunca y sus responsables, muy orondos, siguen investidos de una inmunda inmunidad.

Monseñor Rubiano, fallecido esta semana, fue el último de los jerarcas de la Iglesia —junto con el también monseñor Darío Castrillón— que se atrevió a desafiar al aparato estatal y profetizar para dónde iba este país si no se aplicaban los correctivos que propuso, y la Iglesia católica, que antes ponía a temblar y a tambalear la nación entera, se volvió una convidada de piedra que ni suena ni truena.

Por eso es lamentable la partida de este insigne cartagueño, quien, luego de una ejemplar vida sacerdotal, ha dejado un vacío en un momento tan crítico como el que estamos sufriendo. No existe ni se percibe una voz que desde la Iglesia católica haya denunciado el otro elefante, este más grande que el de Samper, que se ha instalado en el Palacio de Nariño y allí se quedará. ¿Hasta cuándo? “Averígüelo, Vargas”.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Ariosto(11084)20 de abril de 2024 - 01:37 p. m.
Don Mario fernando se le olvida que el se lucro del cartel de cali en manos de los hermanos Rodriguez Orejuela y se le olvida que el elefante más grande que a pernocto el la " casa de Nari " fue el cartel del narcouribismo particularmente cuando el ñeñe hernandez patrocinó a la dupla duque/barbosa, que arrasaron hasta con el nido de la perra. todavia no se a preguntado por qué ganó el pacto histórico.?
Contrapunteo(18670)20 de abril de 2024 - 11:09 a. m.
El elefante se instaló y después de Samper siguió cruzando y creciendo, llegando a volverse colosal en el gobierno de su admirado A. Uribe, un monstruo más grande que La Hiena Azul L. Gómez, en donde se mató, se desapareció, se traficó, permitió que el gobernante y su familia se volvieran multimillonario, etc, todos los asesores en cárcel menos el ideólogo AUV. La curias están llenas de obispos y curas millonarios y pederastas. Llame las cosas por su nombre.
Chirri(rv2v4)20 de abril de 2024 - 08:10 a. m.
La embarruta con la que pica el pollo, este de su propia palabra. ¡ Que hedor!
Le(27991)20 de abril de 2024 - 04:28 a. m.
Es muy facil escribir mirando solo para un lado,soy catolico,pero debemos reconocer que este cardenal tambien le hizo mucho mal al pais y usted mismo lo dice ,la iglesia catolica perdio credibilida y ya no les creen a los sacerdotes,pues esto fue lo que dejo sembrado Pedro Rubiano.
rodrigo(82201)20 de abril de 2024 - 03:29 a. m.
Mario y sus bollos perfumados el lambetazo va para dos fieles difuntos de la profunda caverna
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.