El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El legado de Yeison Jiménez

Mario Fernando Prado

16 de enero de 2026 - 12:05 a. m.
“¿Cómo así que un cantante de música popular con avión propio?, se preguntaron muchos”: Mario Fernando Prado
Foto: Mauricio Alvarado Lozada
PUBLICIDAD

A pesar de vivir –por afición– en el mundo de los boleros con ciertos devaneos con los tangos, baladas y rancheras, no tenía en mi radar a ese fenómeno que en vida se llamó Yeison Jiménez y que es hoy un ídolo nacional al que siguen llorándole cientos de miles de seguidores y fanáticos.

Su bimotor, en el que se transportaba por toda la geografía de nuestro país, no pudo despegar como Dios manda y se vino a pique instantes después de medio decolar.

¿Cómo así que un cantante de música popular con avión propio?, se preguntaron muchos. Y no solo con avión, sino también con inversiones y negocios altamente rentables y, hasta donde se conoce, lícitos.

Pero como estábamos acostumbrados a que los músicos eran unos desplatados que no tenían en qué caerse muertos, desorganizados, bebedores, drogos y despilfarradores, no teníamos en el radar a una nueva élite de artistas que llenan estadios, dan conciertos aquí y allá, los contratan en el exterior y son, incluso, sus propios empresarios. Esto ha dejado boquiabiertos a banqueros y financieros.

Yo recuerdo que mi pasión por el piano, alternada con mis estudios de Derecho, me llevó a tocar en hoteles y clubes. Eso provocó que mi padre, eminente jurisconsulto de la Universidad del Cauca, me adjudicara el deshonroso calificativo de “charanguero de bares y cantinas” porque además, y para mucho honor, me volví mompa de los serenateros.

Y sí, en otras épocas no era “bien visto” que uno le jalara a lo que llamaban una candidatura fija al alcoholismo y a la pequeña bohemia.

Más de medio siglo después y gracias a los medios de comunicación y a los avances tecnológicos y electrónicos, la música se ha convertido en una actividad no solo grata sino muy rentable. Estas nuevas figuras como Yeison así lo demuestran y son un ejemplo a seguir.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.