Hasta este momento, el comportamiento del Pacto Histórico con relación al resultado de las elecciones del pasado domingo ha tenido respeto, objetividad y gallardía, cosa que no se esperaba ante las amenazas de incendios y desmanes por parte de los perdedores.
Ante esta estrategia que está planteando la hoy llamada oposición creo que debemos hacer un alto en el camino y analizar fríamente lo que más le convenga a nuestro país, llámese proceso de paz, marco de convivencia y estatuto para reconciliación… demás medidas para sacar adelante situaciones inaplazables que tienen mucho que ver con estas próximas semanas cruciales para evitar un colapso general que se veía venir inevitablemente y que a Dios gracias se va poder conjurar.
Lo que sí es cierto es que nuestro país necesita un nuevo aire y este podría ser un buen comienzo. Estamos frente a la conformación de un nuevo gabinete ministerial en el que Abelardo está poniendo todo de su parte para lograr un fiel equilibrio de la balanza y comenzar a gobernar con prisa y sin pausa y aquí todos los colombianos vamos a aportar nuestro granito de arena.
Que así sea depende de todos y cada uno de nosotros en una especie de reconciliación nacional. Este puede ser, insisto y repito, un muy buen comienzo.
Quienes depositamos nuestro voto por el Tigre tenemos un compromiso moral con la patria y mal podríamos con ínfulas de grandeza, triunfo y victoria venir a pincharnos por unos voticos de más que bien pudieron ser de los unos o de los otros.