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La cabalgata del Tino Asprilla

Mario Fernando Prado

01 de junio de 2023 - 09:05 p. m.

La Feria de Tuluá es un evento de talla nacional que congrega a miles de personas y ofrece una programación artística de alto nivel. Durante cinco días los asistentes colman el coliseo construido para todo tipo de exposiciones vacunas, equinas y otras especies animales.

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Uno de los eventos más concurridos es la famosa cabalgata en la que se pueden apreciar bellísimos corceles de precios estrafalarios, montados muchos de ellos por despampanantes amazonas quitarrespiración y otros jinetes de no muy santa reputación que digamos, aunque también desfilan caballistas de cinco en conducta y hasta familias de Biblia y rosario.

Esa variopinta participación ha ido conformando una congregación no exenta de las violencias y los excesos propios del consumo de licor y alucinógenos, en donde quien paga el pato es el pobre caballo, que es maltratado miserablemente.

A su turno, el público, poseso de una irracional histeria colectiva, agrede a los jamelgos, echa harina, espumas de aerosol, pólvora y se forma un despelote vergonzoso con heridos y muertos, incluso algunos son pobres caballos.

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Pese a ello, sigue programada la tristemente célebre cabalgata, esta vez con un ingrediente adicional: el excéntrico exfutbolista Faustino Asprilla quiere que sea la cabalgata con mayor participación de caballos del mundo, a fin de obtener un codiciado Récord Guinness.

Esto ha causado natural y justificado revuelo y la condena de los animalistas. Opinan que sería la tapa de la olla en cuestión de maltrato a estos cuadrúpedos que terminarían pagando los platos rotos, habida cuenta de la magnitud del evento y la imposibilidad del debido control.

Ante esta situación, los organizadores le han salido al quite y expresaron que se tomarán toda suerte de medidas para evitar que ello suceda. Mientras tanto, el Tino se soba las manos, reencaucha su popularidad, se embolsilla unos buenos millones y colorín colorado, que este cuento se ha acabado.

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