La barahúnda que estamos viviendo no ha permitido que la obra civil más importante que haya tenido el Departamento del Cauca sea explicada y conocida. En efecto y por culpa de la garrotera que no cesa, existe una completa ignorancia de qué es lo que realmente, y pese a todos los inconvenientes del mundo, se está construyendo. Los escasos renglones de una columna no son suficientes para explicar la magnitud de la obra que hoy para la opinión pública es una colcha de retazos.
Deliberadamente o no, los involucrados en su construcción no han logrado conquistar el favor de una opinión pública que no entiende la magnitud de lo que contra viento y marea sigue adelante y se han ido pegando con babas cifras que antes eran de imposible compresión. Es muy sencillo: sí, ahí se están haciendo unas súper obras. Ahí están pavimentando, haciendo puentes, derribando montañas con unas inversiones millonarias que, sin embargo, no les mueven la aguja a los interesados cada vez más confundidos y desentendidos.
Qué bueno sería, por ejemplo, que se editaran unos videos explicativos, aclaratorios y promocionales de esta gran carretera y que las miles de personas que diariamente circulan por esa obra tuvieran mínimo suficiente ilustración. Pero no, e insisto, que al parecer prima el malinformar para generar más caos.
Por ejemplo: ¿Por qué los pasajeros que viajan a Popayán no reciben esta información? ¿Por qué no les entregan un pinche boletín informativo acerca de la más grande obra de ingeniería civil que se está realizando entre Quilichao y Popayán?