Publicidad

Sirirí

La marcha del silencio

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Mario Fernando Prado
28 de mayo de 2021 - 03:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El pasado martes se realizó en Cali la marcha del silencio, con gran éxito en cuanto a la asistencia —miles de personas—, el orden y el respeto. De manera ejemplar demostró que sí es posible salir a las calles a ejercer el sagrado derecho de la protesta.

Se trató de un evento pacífico sin antecedentes en esta ciudad, que congregó de manera improvisada a los caleños de todas las condiciones sociales, étnicas y económicas en torno a la paz, la convivencia, el respeto, la no violencia y la urgencia de desarmar los espíritus.

Se marchó también para exigir que cesen los bloqueos —que han paralizado a esta ciudad de 2,5 millones de habitantes— y, lógico, los destrozos de instalaciones públicas y privadas, con un saldo de más de $1 billón en pérdidas. Cientos de empresas industriales y de servicios, restaurantes y pequeños negocios han quebrado y cerrado sus puertas, generando más desempleo y desasosiego.

Se marchó contra la desesperanza, la angustia y el pesimismo, con la inaplazable necesidad de lograr acuerdos para recuperar el rumbo de la tercera ciudad del país, en un clima de cordialidad y compañerismo que hizo recordar el civismo que se fue perdiendo y fue ejemplo para todo el país.

Algo muy importante fue exigir que vuelva la libertad de movilización coartada por los retenes y las barricadas, que han sido aprovechados por los vándalos para saquear a quienes hacen interminables filas esperando que les den paso —previo el pago de un peaje—, so pena de destrozar los vehículos y agredir a sus ocupantes en un vulgar y descarado chantaje.

Con esta marcha, en la que hubo un tácito apoyo a las autoridades de bien, no existió protagonismo político de ninguna clase, lo que convalidó aún más su realización.

Hubo sí, desafortunadamente, un pequeño grupo que al final del recorrido coreó la palabra “renuncie”, pidiendo frente a la sede de la Alcaldía la cabeza del burgomaestre de los caleños, lo cual no estaba programado y tuvo el rechazo de los concurrentes a este acto cívico de enorme trascendencia para los días venideros.

Conoce más

Temas recomendados:

 

edgar(11732)29 de mayo de 2021 - 12:34 a. m.
La falange también viste de blanco y su "silencio" es el que el manto de impunidad que les ha cobijado. Ahí estaban los que dispararon amparados por la "vista gorda" de las fuerzas armadas y la policíva nacional. Ahí estaban los que consideran a los indígenas, como subhumanos.
  • Miriam(12336)04 de junio de 2021 - 01:54 p. m.
    Sepulcros blanqueados
ERWIN(18151)29 de mayo de 2021 - 12:18 a. m.
aja ..y entonces ..que opinas del gbno?.. es un desastre .. pero dilo ..dices tantas cosas y no dices nada .. te pareces a fajardo ..
Alvaro(08707)28 de mayo de 2021 - 10:43 p. m.
Es valioso que otros se expresen, sin embargo le brilla al columnista su pleitesía por la gente "de bien".
Julio(23169)28 de mayo de 2021 - 10:04 p. m.
La pasividad de esta marcha es otra prueba de que los vándalos son agentes infiltrados en las protestas de los muchachos, pagados por el Estado y por las gentes de bien. Además, quien no tiene rabia no sale a protestar con rabia, así como quien no entiende sale a protestar sin entender nada. Parece una perogrullada pero tiene su trasfondo.
  • Miriam(12336)04 de junio de 2021 - 01:56 p. m.
    Por supuesto que los vandalos son agentes del estado con sueldo para ser tan sicarios
Julio(23169)28 de mayo de 2021 - 10:01 p. m.
Este señor, como toda la rancia clase social de las gentes de bien, no entiende, nunca ha entendido y jamás va a entender qué es lo que pasa en Cali y en el país. Y esa es precisamente una de las razones que explican lo que pasa, como un pez que se muerde la cola: no oyen, no ven, no entienden, y por no entender no cambian, y por no cambiar generan rabia, y ellos no entienden de dónde tanta rabia.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.