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Los covidiotas

Mario Fernando Prado

30 de julio de 2021 - 12:00 a. m.

La Real Academia Española (RAE) registró este término que se usa para referirse a quienes dicen desconocer la existencia del coronavirus y lo indispensable que resulta la vacunación.

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Y es que no vacunarse no solo atenta contra la vida de esos negacionistas, sino también contra la de la población en general, porque la pandemia tiene un crecimiento geométrico absolutamente incontrolable. Eso está demostrado.

En nuestro país, ocho de cada diez personas hospitalizadas e infectadas por el virus no se vacunaron porque simplemente no les dio la gana. Lean esta cifra aterradora: existen en Colombia cerca de cuatro millones de personas que, pudiendo vacunarse, tampoco les ha dado la real gana de hacerlo.

El argumento va desde afirmar falsamente que en la vacuna hay un chip mortal o que es un mecanismo para dominar al mundo por parte de los chinos y los gringos, hasta que supuestamente produce como secuelas parálisis y cegueras, y no faltan quienes le atribuyen al COVID-19 poderes diabólicos y satánicos.

Existe además la creencia de que remedios caseros y ancestrales son suficientes para evitar el contagio y que se trata de una gripita más, teoría esta última que acogieron en su momento mandatarios como Trump, Macri, Bolsonaro y López Obrador, teniendo que recular vergonzosamente y a un costo incalculable de vidas humanas, que bien podrían ganarse el título de genocidas.

Existen también medicamentos como el antiparasitario ivermectina, el acetaminofén y otras drogas que no reemplazan a las vacunas ni evitan los contagios, sino que son unos paliativos con efectos positivos que hacen que la infección sea menos agresiva y pueden tener efectos preventivos, pero, repito, no sustituyen las vacunas.

Así las cosas, los covidiotas no tienen otro camino: o se vacunan por las buenas o se vacunan por las malas, porque dentro de pocos meses el certificado de vacunación no será obligatorio como sucede en Francia, pero sí indispensable para ingresar a actos públicos, supermercados, centros comerciales, bancos, etc.

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