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Ni jarto, ni largo, ni feo

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Mario Fernando Prado
13 de febrero de 2009 - 01:42 a. m.
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LLOVIERON IMPROPERIOS SOBRE Sirirí a raíz de una columna aquí publicada, en torno a Cartago. El alado, en términos bastante ofensivos contra los habitantes de la Villa de Robledo, expresó que este municipio nortevallecaucano, a más de largo y feo, era jartísimo, y quién dijo miedo.

Hasta amenazas de muerte recibió el escribano, amén de los epítetos que sus lectores conocen —y algunos hasta comparten—. Pero en fin, y para dar la cara, Sirirí viajó a Cartago por una supercarretera y allá llegó con el rabo entre las piernas, previendo desde agresiones verbales hasta el sentenciado linchamiento.

Pero no. Ofició de anfitrión el padre César Echeverri, quien había invitado a un grupo de cartagüeños entre los que recuerdo a la presidenta de la Cámara de Comercio, Patricia Ramírez: la directora de Expobordado, Elvia Lucía Arango; la líder cívica Consuelo Palau y el periodista Édgar Arroyave.

La reunión giró en torno a la desinformación que existe en el Valle y en el país acerca de esta ciudad, que por su cercanía con Pereira —menos de 20 minutos por excelente vía— recibe de la capital risaraldense un tratamiento “coqueto”. Pereira es para Cartago una hermana rica y hospitalaria, en tanto que Cali (sede de la Gobernación del Valle) es otra hermana, si, pero que vive lejos y está tan empobrecida que a ratos se olvida hasta de hacerle un guiño.

Por otra parte, la intención separatista y de anexamiento con Risaralda es más una pelea de comadres, incluyendo una bandera de políticos oportunistas en vísperas de elecciones, que un sentimiento cívico y ciudadano. Se sabe que el alcalde de Cartago no se quiere con el gobernador Abadía y hay un grupo de concejales que pedalean esta circunstancia. A su turno, el mandatario vallecaucano no le enciende veladoras a Cartago y dicen que le tiene fuera del llavero.

No obstante, Cartago ostenta una vida propia y no va a pasar de “voltiarepas” hincándosele a Risaralda. Todo es una pataleta —y ahí sí me paro en la raya— de quienes tienen necesidades pero que las exigen con la infantil amenaza de si no dan, me voy.

Mientras tanto, la Villa de Robledo prepara Expobordado para marzo, un evento en el que reconocidos diseñadores incluirán en sus colecciones los famosos bordados en prendas de moda que puedan competir internacionalmente y las cuales desfilarán por las pasarelas especialmente montadas en sitios históricos de la ciudad.

 

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