Sobre la vía Mulaló-Loboguerrero se ha recibido una buena noticia que podría desenredar su construcción, que lleva los años de Matusalén a la espera de que se le ponga la primera piedra. Esta pequeña pero muy importante carretera ahorrará más de media hora en la doble calzada al principal puerto de Colombia sobre el océano Pacífico, economizando más de 52 km en ese trayecto.
La empresa Covimar, encargada de la ejecución de la obra, solicitó la terminación anticipada del contrato ante el tribunal de arbitramento, pero este organismo negó esa solicitud y dio la razón a la ANI, entidad contratante, lo cual significa que el concesionario debe seguir con la obra.
Falta ahora que las dos partes se pongan de acuerdo y determinen el incremento al que tiene derecho Covimar, que resulta innegable en razón al tiempo transcurrido y demás imprevistos que deben también tener su plena justificación.
El Comité Intergremial del Valle expresó su beneplácito, al igual que la Cámara de la Infraestructura del Suroccidente, Propacífico, la Fundación Empresarial para el Desarrollo de Yumbo, FEDY y buena parte del empresariado de esta región del país.
El costo de la carretera, que hace ocho años era de $1,5 billones, se podría acercar a los $2 billones y es la “única obra que en el Valle del Cauca tendría clara su ejecución, porque las otras están en veremos”, expresó un líder gremial de la región.
Ojalá que la Mulaló-Loboguerrero se adelante con todo el empeño que se merece y así deje de formar parte de las obras inconclusas que, infortunadamente, avanzan a paso de tortuga, cuando no están paralizadas vergonzosamente.