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Este cabezote musicalizado nos acompañó durante varios meses con una sección que tuvo Paloma Valencia en nuestro programa radial Oye Cali, que por ese entonces transmitíamos en alguna emisora de la ya extinta Todelar.
Por esas calendas, Paloma nos daba a conocer sus opiniones en torno a la realidad nacional, enfatizando mucho en su departamento del Cauca, lo cual fue acrecentando una buena amistad sin que mediara ningún interés político partidista.
Hubo cambios en el programa y se le comenzaron a presentar a Paloma algunas dificultades para salir semanalmente en su sección “vuela la Paloma a su Palomar”.
Por otro lado, quien en estas líneas escribe, coordina desde hace varios años unos muy taquilleros almuerzos que ofrece en Cali de manera muy generosa el Hotel Spiwak. Por ellos han desfilado los presidentes Uribe, Santos, Duque; los vicepresidentes Angelino Garzón y Germán Vargas; docenas de ministros, gobernadores, alcaldes, dirigentes políticos y económicos, quienes concurren a estos encuentros con un gran éxito no sé si por el formato y la informalidad en los que el invitado hace una introducción muy breve y luego responde las preguntas que tienen en bien hacerle. Es indiscutible el positivo resultado de estos conversatorios, que son materia de comentarios y entrevistas posteriores.
El hecho es que desde hace más de tres meses hicimos contacto con la candidata Valencia para que nos acompañara en uno de estos almuerzos. Agregamos columnistas de la prensa de Popayán, incluso alcanzamos a citar a una de estas reuniones en las que debido a las múltiples ocupaciones de candidata convertimos el almuerzo en un brunch. Fue así como cursamos las invitaciones de rigor a más de 150 colegas y, cuando ya llevábamos más de 50 confirmaciones, nos cancelaron la reunión por problemas de agenda.
Inútilmente hemos tratado de definir la nueva fecha, lo cual no ha sido posible. Juzgarán los lectores el por qué este comportamiento.
