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El país de las maravillas

Cárcel, sin contemplaciones

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Mario Morales
22 de septiembre de 2021 - 05:30 a. m.
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Nada parece intimidarlos. Ni escándalos, ni renunciadas por presión mediática, ni muertes políticas, ni investigaciones exhaustivas podrán frenar la metástasis de corrupción que carcome con fiereza la función pública, el erario y el estado de ánimo nacional.

Nada, claro, salvo la cárcel efectiva y rigurosa, a juzgar por la insultante patraña, que se volvió moda, de simular enfermedades repentinas, trastornos súbitos o dolencias por generación espontánea para no comparecer ante autoridades o no ir tras las rejas. La invocación de hipertensiones, malestares gastrointestinales o afectaciones mentales resulta tan indignante como la defraudación misma de la confianza con delitos que, en nuestro medio, parecen no tener límites.

Urge cárcel sin beneficios para ellos, no obstante que males concomitantes como chantajes, sobornos y conexos merodeen el sistema penitenciario infestado de prebendas y privilegios ofrecidos al mejor postor. Algo es algo, en medio del escepticismo de que prosperen las mentadas reformas de la justicia y del sistema carcelario.

Lo mismo parece suceder con la otra delincuencia, tan común como la primera. De nada servirá militarizar, reseñar o hacer inteligencia a hampones, atracadores y asaltantes, alborotados como campean, si las capturas no conducen a juicios y penas efectivas.

Disuadir con patrullajes o retenes en los lugares de siempre solo apunta a disminuir la percepción de inseguridad, como ocurrió con el embeleco de tanques de guerra acompañando a viajeros en carretera “de regreso a sus fincas”, en medio de la paranoia generalizada y el incremento de cifras de delitos que no saben de simbolismos y percepciones.

Al aumento de pie de fuerza civil debe acompañarlo el refuerzo del sistema judicial, la construcción o adaptación de sitios de reclusión, y la veeduría y el seguimiento a condenas y excarcelaciones, así como seguridad para jueces y fiscales que castiguen con cárcel, el único escarmiento para pícaros callejeros y de cuello blanco… Así haya que habilitarles enfermerías y personal médico especializado en males imaginarios. Sin contemplaciones.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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Humberto(12832)23 de septiembre de 2021 - 04:11 p. m.
Cuántas cárceles de cuantas habitaciones necesitaríamos. ¿ya hizo la cuenta? ¿y las de prisión perpetua? ¿y la platica para mantener a esos miles y miles de violadores que tenemos todos los días? ¿y los de lo robos de celulres? ¿y los de los atracos en los restaurantes?¿y las de los ladrones de bicicletas? Es más fácil lo que vienen haciendo: matando en las manifestaciones, pero no los dejan.
  • Humberto(12832)23 de septiembre de 2021 - 04:12 p. m.
    ¿Alguien se atrevió a hablar de estado fallido? ¿alguien lo reconoce?¿alguien con poder en este país, es capaz de mirar hacia sí mismo?
ERWIN(18151)22 de septiembre de 2021 - 10:32 p. m.
carcel sin beneficios ,e inacutacion de bienes a los servidores publicos que roben al erario publico ..se acabaria este cancer ..perooo ..este sistema esta podrido ..nos jodimos ..correeeee ..
Ewar(6960)22 de septiembre de 2021 - 10:31 p. m.
¿Alguien sabe donde está Uribito Arias?
ANA(11609)22 de septiembre de 2021 - 09:47 p. m.
De acuerdo, señor Morales. Nada de contemplaciones con los políticos, dueños del sistema y que pone condiciones: patios para presos de primera y segunda, cocineros especiales, apartamentos y ampliaciones, comodidades que rayan con la vergüenza. Ya de por si vergonzosas todas sus exigencias. ¿Y la devolución de lo robado? A compartir patio con los presos de segunda. Lo van a pensar mejor.
Jorge(40153)22 de septiembre de 2021 - 09:39 p. m.
Aquí prospera el delito porque lo aplaudimos, al delincuente se le premia, se le admira se le da realce social; sino nada mas miremos al señor Hoyos Henao, exministro del gobierno de Uribe Velez, por ejemplo porque como el hay un sin numero, goza de libertad, poder y palabra para menoscabar a otros, cuando lo que debería es estar preso por corrupto
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