Esta élite, la misma, la de siempre, no se anda con rodeos ni protocolos. No se disipaba aún el humo de los fuegos de artificio tras esa pecera surrealista del candidato ganador del preconteo, cuando, sin reato ni pudor, comenzaron a hacer fila, después de la proverbial lagarteada para exigir, en medio de sus eufemismos, como si fueran facturas, las solicitudes que tienen para el nuevo gobierno.
Comenzaron los industriales, yendo al grano, con la petición de abordar el “desafío” de la sostenibilidad fiscal, junto con otros retos generalistas como la autonomía energética o la sustentabilidad del sistema de salud.
Otros gremios como ANIF se apresuraron a pedir alza en el ACPM, reducción de nóminas y una reforma que disminuya el umbral para que personas naturales declaren renta, entre otros, con ese tono de urgencia a un paso de convertirse en reclamo.
Sin superar el guayabo por celebraciones, aparecieron tardíamente pero atenidos a su talante oportunista y melifluo, representantes de la Gran Consulta, que aglutinó a los de siempre, dizque para acompañar la transición, o lo que sea que eso signifique en términos de nombramientos y puesticos para ese grupo de insignes desocupados.
Y casi a renglón seguido saltó el autodenominado Centro Democrático a plantear, sin que nadie se lo hubiera pedido, una coalición para defender gran parte del ideario, es decir “su ideario”, presuntamente implícito en la campaña ganadora.
Pareciera que no hay tiempo que perder por parte de quienes, por lo menos de dientes para afuera, fueron condenados al ostracismo mientras se le daban a la campaña de ultraderecha varias manitas de pintura marca ACME, proveedora, como sabemos desde niños, de artículos extravagantes como ese rótulo de “los nunca”.
Es solo el comienzo, falta por sistematizar solicitudes en “otros municipios” u otros requerimientos como el de integrar el Escudo de las Américas, esa alianza difusa entre lucha contra carteles y contra la influencia china, con la que casi quince países hacen realidad, 200 años después, la enseña de Jefferson: «América tiene un hemisferio para sí misma».
¿Cuál es el afán? Fueron solo cuatro años de abstinencia… @marioemorales y http://mariomorales.co