El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

De augurios y pretextos

Mario Morales

04 de enero de 2023 - 12:12 a. m.

No se podía quejar el presidente Petro. Todo parecía alineado, por acción u omisión, para el cumplimiento de sus principales propósitos. Trabajo ha habido, dirán, pero, a veces, hace falta más que eso.

PUBLICIDAD

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

El anuncio de fin de año sobre acuerdos con 5 de las principales organizaciones criminales para un cese bilateral del fuego era la noticia más importante para los territorios en lo que va corrido de su gobierno, porque, de cumplirse, tenía un impacto tangible en vidas, integridad de líderes sociales, convivencia y actividades comerciales.

Pero el ELN experto en aguar fiestas, en darse, para usar su lenguaje, un tiro en el pie, se bajó del burro por las orejas y dijo que lo del cese bilateral se discutiría en un nuevo ciclo. ¿Qué pasó? ¿No hubo consenso entre sus células? ¿Quisieron tomar una posición de ventaja? ¿Se fueron por la línea dura? ¿Hubo diálogo de sordos? ¿Teléfono roto? No parece creíble que no hubiese consulta previa al respecto. Como sucedió en algunos casos en el proceso con las Farc, no es posible confiar en las palabras o en las buenas intenciones.

Sin duda es prueba de fuego para el modus operandi de las negociaciones. Acaso habría que revisar aquello de ir incorporando todo acuerdo alcanzado. Tampoco parece viable poner a las comunidades en la labor de monitoreo con todos los riesgos que ello implica. El reto es enorme por su carácter cuantificable de manera permanente, por las patrasiadas estructurales o parciales y por las tantas organizaciones oscuras al acecho.

Y pensar que todo iba sobre ruedas.  La “caída” la compra de aviones de guerra en este momento, no solo habla de no gastarse, por ahora, esos 668 millones de dólares, sino de coherencia con la mentada paz y el buen aire en el vecindario, aupado por el Regreso de Lula Da Silva al poder en Brasil.

Sin una oposición seria, los palos en la rueda y las piedras en los zapatos hoy están a cargo de las maledicencias e impertinencias de los copartidarios, cuando no de renuncias no suficientemente explicadas o exceso de protagonismo no solicitado. Eran buenos augurios, pero sí había un quinto malo. Quedan cuatro cartas. Ojalá no decepcionen.

@marioemorales y www.mariomorales.info

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.