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Destinos cruzados

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Mario Morales
04 de junio de 2008 - 02:01 a. m.
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LOS DIAGNÓSTICOS ESTÁN CRUZADOS. Mientras el vicepresidente Santos dice que hay que derribar El Campín para el Mundial Sub 20 del 2011, el presidente Uribe dice que hay que reformar el Inpec, luego de los escándalos por la pérdida de computadores, memorias y tarjetas telefónicas de los  paramilitares extraditados a Estados Unidos.

Razón tiene la administración del Distrito cuando le responde al Vice que antes de pensar en tumbarlo hay que adecuar el estadio de la 57, que todavía aguanta, y, de pronto, construir otro multiusos, pensando en conciertos y espectáculos.

En cambio, lo que señala el director del Inpec para explicar la pérdida de los elementos comunicacionales de los paras y lo que pasa en las cárceles debería encabezar el acta de cierre de esa entidad, pues pone en evidencia, que con lo que tiene a disposición, es imposible controlar el gigantesco poder del crimen organizado  que sigue operando desde las cárceles.

Las respuestas de la institución sólo corroboran lo que hace décadas es un sobrentendido nacional, en el sentido de que los centros de reclusión son antes que nada núcleos de corrupción, centros de operaciones y escuelas del crimen.

El problema se ve en su real dimensión si hemos de creerles a los abogados que asesoran a los paramilitares en relación con las condiciones que tienen sus defendidos en las cárceles de Estados Unidos. Confinados en celdas de dos metros cuadrados, con un lápiz como único haber y totalmente aislados en tiempo y espacio, los delincuentes han dejado de ser un peligro social.

Inclinados como estamos a imitar los modelos norteamericanos, sobre todo ahora que andamos tan de pipí cogido, urge una asesoría gringa en la construcción de cárceles seguras, pero sobre todo en el diseño de un sistema penitenciario impermeable en el que los poderosos que están adentro se sientan castigados.

Ahí de plante, está la platica que se destinaría para el nuevo estadio, más lo que nos ahorramos  en viajes. Después que el vice y el pre, en vez de diagnósticos, crucen las cuentas.

* Escritor, periodista y profesor universitario.  www.mariomorales.info

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