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El año del desmoronamiento

Mario Morales

15 de diciembre de 2021 - 12:30 a. m.

No ha habido época igual y quizás el país, este que conocemos, no sobreviva para ver algo parecido. 2021 pasará a la historia como el año del desmoronamiento de la “institucionalidad” que nos acompañó dos siglos.

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En estos meses de letargo hemos ido despertando al conocimiento de atrocidades del presente y comprobaciones de las del pasado que desdicen de nuestro sistema político, pero sobre todo de nuestra condición humana.

No son producto de amenaza externa, como nos repitieron hasta el cansancio, ni de un enemigo interno inflado sobre medidas. Son resultado de una guerra infame en la que la sociedad civil estuvo a merced del “fuego amigo” de quienes, investidos de autoridad, decisión y gobierno, con mampara legal, dinamitaron el imaginario de Estado que aprendimos desde niños.

La masacre policial, según investigación de la Alcaldía de Bogotá con apoyo de Naciones Unidas, que en septiembre “acabó con la vida de 11 jóvenes” en medio de legítimas protestas ciudadanas, aparte de brutal e inexcusable, es muestra cimera del colapso moral de un sistema que se arrogaba cualidades civilistas y democráticas.

Y corona una seguidilla probada de atentados internos que están demoliendo lo que conocimos como “orden establecido”. Lo corrobora la estremecedora confesión de responsabilidad, ante la JEP, de un general y 20 militares en la desaparición forzada y el asesinato de 247 personas en la Costa y el Catatumbo, siguiendo presuntas órdenes para cumplir con “falsos positivos”.

Una saga magnificada por un Congreso legislando en contra de la libertad de expresión de comunidades, organizaciones y periodistas.

Un hilo que siguen otras instituciones, llamadas a fiscalizar o investigar, con prejuzgamientos, estigmatizaciones o persecuciones a ciudadanos y medios.

Y que rematan corruptos maquillados de funcionarios para dejar sin alimentos o ayudas educativas a jóvenes y niños en los territorios nacionales.

Ya lo decía la Escritura: un reino o una casa dividido contra sí mismo no puede permanecer. En esas manos y con esos actos criminales e inhumanos seguramente no permaneceremos.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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