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10 Aug 2022 - 5:30 a. m.

Ese periodismo de dron

El país de las maravillas

El cubrimiento de la transmisión de mando mostró que seguimos anclados en el pasado. Fallamos, en ese momento histórico, con el encuadre, pensado desde lo tradicional, hegemónico y repetitivo: se concibe el poder desde arriba, en cargos, apellidos o solemnidades, a pesar de que las nuevas ciudadanías enseñan que ese poder se descentró y que los protagonistas, desde antes y en adelante, son las comunidades de les nadies que apenas tuvieron segundos de visibilidad, no obstante su largo periplo vital y de viaje para estar en la posesión como invitados centrales que eran. No hubo tiempo para ellos, empecinada como estaba la prensa en destellos protocolarios.

Tanto como el acto ceremonial, era fundamental el relato de la gente, sus cánticos, arengas y celebraciones en territorios y fronteras, más allá del centralismo de la Plaza de Bolívar. Sólo algunos noticieros dieron cuenta de ello en comprimidos tan fugaces como despojados de sentido.

Las transmisiones se embebieron en su proverbial ombliguismo: la verborrea exasperante de periodistas, presentadores y analistas, sin tiempo para dejar escuchar, ver y sentir a las poblaciones que por primera vez tenían una fiesta política verdaderamente suya. Se olvidaron de que antes que la mirada experta, interesada cuando no viciada, están los hechos y contextos para que las audiencias, que no son ignorantes, formen su propio criterio.

Y luego, las estéticas: esa terquedad en la mirada vertical, lejana y apabullante, desde podios o lugares preferenciales, sin cámaras ni conversas a la altura de los ojos públicos, en las galerías, a su lado, como sí lo supieron hacer ellos en redes y medios ciudadanos, donde se compartió de veras la emoción.

Se sigue pecando en la idealización visual o textual de las figuras en razón de su visibilidad, a pesar de que ellas mismas hicieron lo posible, con símbolos, accesorios y atuendos, para desviar la mirada hacia los verdaderos artífices del cambio.

Por eso, la intermediación de la prensa distanció en vez de acercar y contradijo el deseo popular y hasta constitucional de pluralismo y diversidad. El país avanza y el periodismo de dron parece no advertirlo.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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