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El país de las maravillas

Falta poco, pero falta…

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Mario Morales
03 de noviembre de 2021 - 05:30 a. m.
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Muy a nuestro estilo, se cerró inexplicablemente y de manera extraoficial la fase de cuidado por pandemia en nuestro país. Eso es lo que se puede colegir de los tumultos, las celebraciones, libaciones y riñas del puente más rumbero de los últimos 20 meses.

Los anuncios de aperturas y regreso formal y total a la presencialidad previstos para los próximos 60 días terminaron de derrumbar las últimas talanqueras y dieron rienda suelta a lo mejor y lo peor que sabemos hacer: celebrar, beber y agredirnos mutuamente.

De nada parecen servir las nubes negras que se ciernen sobre algunos países europeos que han comenzado a cerrarse por el crecimiento desmesurado de contagios por COVID-19, así como los pronunciamientos del sector salud sobre la conveniencia de ser cautelosos, estrictos y disciplinados, al menos durante otros ocho meses. Tampoco fue óbice la emergencia invernal que afecta casi todo el territorio nacional, como sucede, por ejemplo, en Cundinamarca.

El “gasten, gasten, así no necesiten” del primer día sin IVA pudo más que la prudencia y la ecuanimidad, prometidas como las virtudes que heredaríamos tras la tragedia de la peste. Que la venta de licores en los últimos días haya desplazado la de productos de primera necesidad hacía presentir el jolgorio aplazado, generalizado e irresponsable como si no hubiese mañana.

Las más de 4.000 riñas, 1.300 de ellas en entornos familiares y 1.000 con consumo de bebidas embriagantes, dejan ver a las claras hasta qué punto nos hemos comenzado a “normalizar”, violentando lo que más queremos y atacando todo lo que se mueva cerca, a juzgar por los numerosos conflictos entre vecinos.

La necesidad —porque lo es— de la celebración y del reencuentro no nos puede hacer echar por la borda las medidas que tanto costó interiorizar y socializar. No es momento de soltar las amarras y convertir en profecía la manida frase de Epicuro: comamos y bebamos que mañana moriremos. Falta poco, pero falta…

@marioemorales y www.mariomorales.info

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Claudia(33549)03 de noviembre de 2021 - 10:50 p. m.
Completamente de acuerdo con usted, falta prudencia, un compas de espera más. Todas las epidemias en la historia pasan, pero haciendo lo que se debe en términos sanitarios, no la estupidez que algunos asumen.
Julio(87145)03 de noviembre de 2021 - 10:22 p. m.
Señor Morales, no hay nada qué hacer. Esta cultura traqueta no la cambió ni la pandemia. Estamos condenados.
Alberto(3788)03 de noviembre de 2021 - 09:48 p. m.
Acertada.
Alvaro(31173)03 de noviembre de 2021 - 07:04 p. m.
Y se esperaba un gran cambio en el comportamiento las personas, por efectos de la pandemia. Tenemos alta probabilidad de seguir empeorando. Pero hay que dar ejemplo y enseñar hasta donde se nos permita.
ANA(11609)03 de noviembre de 2021 - 04:18 p. m.
El gobierno se hace el de las gafas y promueve el gasto. No importa en qué se gaste, lo importante es gastar. Y como la chicha cumple con su deber, surgen las riñas entre vecinos o familiares.
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