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Desgastada la batalla por los nombres y personas, la campaña entró en la lucha por las agendas.
El teflón presidencial, refrendado en la encuesta Invamer y trasladado por ósmosis a Cepeda, dejó desarmada a la oposición que empleando todas las formas de lucha, desde las estratosféricas como Júpiter y presuntos encuentros no conocidos hasta las que tocan límites legales, ha querido desacreditar el pasado y presente de quien lidera todas las encuestas.
Por eso Uribe, el “candidato” in pectore, anda empecinado en relievar la seguridad, necesidad que coincide con la ola de atentados en el sur del país. Es el caballito de batalla de su vida política. Pero también lo es de los armados ilegales que absurdamente buscan incidir con el terrorismo chantajeando la sociedad.
El discurso de mano fuerte, asumido por la ultraderecha, puede jugar en contra de Paloma, que alcanzó su techo y se desinfla, en este país machista, doblemoralista y elemental.
Cepeda, urgido por Petro, agita otra vez el trapo de la constituyente con varios objetivos: es el asunto que más roncha y reacción provoca en la oposición, refuerza el mensaje del único camino para implementar los cambios pretendidos y es un tema manido cuya sola mención induce percepciones.
De la Espriella parece atrapado en su círculo de “venganza” contra el presidente, asunto que pasó a segundo plano por falta de argumentos y fervor; pero además se enraizó en la guerra intestina con el Centro Democrático, que tiene más aliados y experticia en estas disputas reiteradas y personalizadas. El tiempo restante apenas si le alcanza para defenderse o dar explicaciones por investigaciones periodísticas, fotos y demás documentos de su penumbroso pasado.
Fajardo y Claudia, disfónicos en el qué, terminarán si acaso clamando por un cupito en los debates sectorizados por ausencia de quienes están más arriba en las encuestas.
Como desde hace 30 años el orden público amenaza con incidir en la franja cada vez más exigua de indecisos. Y como desde entonces, el aprovechamiento propagandístico del dolor o los resultados operacionales pueden cambiar la percepción.
@marioemorales y http://mariomorales.co
