Acaso esa imagen de Uribe que circuló en redes sociales, solo, en la oscuridad, como un fantasma, repartiendo volantes, sea una epifanía de su declive, un anticipo de su otoño como patriarca, un adelanto de su decadencia, de su senilidad, de su realidad política última.
No es la única, claro. Ya las advertencias vienen manifestándose en forma de encuestas con el mayor porcentaje de imagen negativa acumulado en lo que va corrido de siglo.
Ya la plaza pública, que otrora lo aclamó, dejó de ser su fortín por culpa de las silbatinas y los insultos.
Ya los que dicen seguirlo, en el recuerdo borroso de mayor elector en la historia reciente, no le copian, no le creen, no le hacen caso, como hoy le consta a su designado a dedo, Óscar Iván Zuluaga, convertido en candidato gagá, del cual nadie quiere hacerse cargo, porque divide más de lo que une. Para colmo, está el legado de Duque, al cual está indisolublemente unido.
A fecha de hoy y en franca lid, el uribismo no tendría opciones. Pero no se pueden dejar de lado otros factores que podrían cambiar la tendencia: que las revocatorias en ciudades principales, si prosperan, se conviertan en escenario de polarización para atizar los odios, como está sucediendo en Medellín; que las consultas no elijan a un candidato sólido en la derecha; que los armados ilegales, como el Eln, le sigan haciendo campaña gratuita; que las conspiraciones de y desde los países vecinos afecten a otros candidatos; que la alarma por presencia física o en el ciberespacio de potencias internacionales no solo resulte cierta sino eficiente; que se enrarezca el ambiente político y, como en el plebiscito, la gente salga a votar emberracada…
Comienza, pues, esta temporada de crispación con una ligera ventaja, entre los aspirantes de derecha, para aquellos que se niegan a ser llamados políticos y prefieren autodenominarse ingenieros o empresarios. Un sofisma que se cae por su propio peso.
Con un ligero cambio de perspectiva. Hasta hace poco las consultas iban a ser la primera o la segunda vuelta anticipadas. Como vamos, la primera vuelta será apenas una consulta...
@marioemorales y www.mariomorales.info