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El país de las maravillas

La encrucijada

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Mario Morales
09 de febrero de 2022 - 05:30 a. m.
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Nada que espante más que este hedor de alcantarilla en la campaña electoral. Pero a pocos candidatos parece preocuparles. Como si la abstención, producto de la metástasis de la corrupción, fuese conveniente a quienes se adueñaron del ejercicio político para mantener el voto amarrado y obediente.

Por eso insisten, con descaro, en decires que se han convertido en comprimidos para que se traspasen generacionalmente: por ejemplo, esa resignación culturalmente aceptada del voto comprado y de la corrupción en la costa norte, o que las mismas acusaciones solo surgen en elecciones, como las presuntas presiones denunciadas por ganaderos para votar por la Cabal.

O insisten en imaginarios como que los partidos no son tribunales éticos, para aceptar maquinarias y apoyos con antecedentes de corrupción. Si no son ellos, ¿quiénes?

O sobreentendidos como que la vida personal y afectiva nada tiene que ver con la imagen pública de los políticos, que aquí, convertidos en machos machotes, exhiben mozas como trofeos y las esconden solo en capitulaciones matrimoniales.

O creencias como que si a alguien le fue bien en una empresa comercial, no siempre con métodos transparentes, está preparado para dirigir este navío ebrio.

O prejuicios como que la tecnología es aval contra el fraude, según cacarea el registrador mientras pretende tapar jugaditas al pedir renuncias protocolarias de delegados y registradores regionales, según Noticias Uno, en víspera electoral.

O normalizaciones como la discrecionalidad del presidente para cambiar a su antojo la representación diplomática y nombrar en su lugar a oportunistas que le preparen el periplo de la vergüenza que se apresta a adelantar.

Cruel paradoja de este país descompuesto: apartar con una mano los escrúpulos y, parafraseando a Kafka, con la otra tratar de cambiar con el voto lo que con el voto han construido los pícaros, hoy exhibidos con sus desmanes.

O dejamos que se terminen de tomar lo que nos queda o seguimos en la paciente tarea de demolición: minado el pretexto del conflicto armado, hay que evitar que se escondan en la abstención como causa de nuestros fracasos.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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Magdalena(45338)10 de febrero de 2022 - 01:33 a. m.
Muy interesante el retrato este retrato de nuestros líderes y sus justificaciones para continuar alimentando la desesperanza.
Flavio(nrv85)10 de febrero de 2022 - 12:27 a. m.
¡PACTO HISTÓRICO! ¡PETRO PRESIDENTE!
John(11688)09 de febrero de 2022 - 11:30 p. m.
Ud merece el calificativo de mamerto castrochavista, según un uribista del matarife. Está en lo cierto.
Lorenzo(2045)09 de febrero de 2022 - 11:00 p. m.
El viejo y codicioso medieval Maquiavelo -su teoría- ha sido de los pensadores peor instrumentados en nuestro mustio Platanal. El requema'o "el fin justifica los medios" trae su bulto de anzuelos, que la mayoría no ve. Hay un despertar popular (no hay que ser tan nihilista, ché Mario), algo crudo, sí, pero los continuos exabrutos del Príncipe son la causa mayor de su inminente tumba. Certamente
Alberto(3788)09 de febrero de 2022 - 06:32 p. m.
Absolutamente veraz en todos los puntos expuestos.
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