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Las cosas por su nombre

Mario Morales

23 de marzo de 2022 - 12:30 a. m.

No se ve cómodo. No encuentra su lugar por más que los ventiladores de la derecha y el inflamil de la prensa amiga quieran impulsarlo. Federico Gutiérrez viene del embrión efectista de la reacción a fantasmas inventados por sus tutores con etiquetas como castrochavismo o comunismo; por eso su discurso suena desangelado, sin convicción, como si quisiera hablar de otras cosas y sus estrategas, los mismos de quienes lo pusieron ahí, se lo impidieran. Repitiendo lugares comunes y retahílas ajenas, se percibe como alguien que carece de aquello mismo que pregona, de carácter.

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Arrastra tres máculas: ser el que dice Uribe, el Duque ruta dos y el que tocó porque no hay más. Así lo demuestran los trinos y comentarios de sus copartidarios, de quienes quedaron a la vera del camino en las retorcidas formas selectivas de esa coalición pegada con babas que sigue esperando una señal, a sabiendas de que no tienen con quién y apuestan todo a los métodos entrenados de sus discursos de odio.

Las cosas por su nombre. Hasta con su apelativo, Fico, contamina su imagen. Bien como sufijo, entendido como el que “se convierte en”, termina siendo la sombra de quien ya es una sombra. O bien como su significado en idiomas afines: higo, alga, piedra sin labrar, molón o molesto en tierras centroamericanas.

En fin, Fico, en la terminología uribista, se concibe como el que se opone, piedra en el zapato, palo en la rueda, cáscara o muro de contención. Por eso, desde el comienzo, condena los votos que obtenga para ser simple contrapeso de campaña, con imperceptibles expectativas de idoneidad en caso de resultar elegido.

Repite así la historia de la derecha en este siglo y la sempiterna saga nacional de votar por el no a, en contra de o para evitar que otros lleguen.

Y, como si fuera poco, lo persigue el creciente estigma de haber sido nominado en las elecciones más polémicas de los últimos 50 años, las de la sospecha de fraude, las que, pase lo que pase, como ese eventual reconteo amañado y sin garantías, se recordarán por la falta de transparencia y la patada a la confianza en la institucionalidad electoral.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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