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Menos milagros, más acción

Mario Morales

19 de agosto de 2026 - 12:05 a. m.

Se raja el nuevo gobierno en acción y comunicación, los pilares de lo que significa gobernar. Primero, porque creyeron que el papel carbón utilizado en estrategias de campaña no tenía fecha de vencimiento. Segundo, por los sobreentendidos. A pesar de su evidente inexperiencia, asumieron que bastaba con “manifestar” para afrontar la problemática nacional acrecentada por el terremoto; y supusieron que con la sola y efímera presencia era suficiente para convencer a los ciudadanos de que no estaban solos. Por eso descargaron la narrativa en el promeserismo y el futuro imperfecto, cuando no había tiempo para plazos ni dilaciones, con la referencia de una ciudadanía, esa sí, ejecutante y proactiva que asumió sin remilgos la iniciativa para confirmar que es infinitamente superior a sus dirigentes.

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Tercero, por el alto nivel de improvisación, latente en demoras en las medidas, aceptación de ayuda extranjera, los (des)nombramientos por esa fiebre neo macartista que contradice el discurso de posesión y el uso indebido de la religión para legitimar rencores y venganzas. Cuarto, por las decisiones inconsultas y el secretismo, sobre todo en lo relacionado con asuntos internacionales que amenazan con aislar a al país. Y quinto, por la mezcolanza entre propaganda, show y comunicación que ha desnudado al alto gobierno en sus puestas en escena, desconexión y falta de comprensión del rol que ahora tienen y que los ciudadanos resintieron con los montajes de las manos en alto, entrega de balones en vez de artículos de primera necesidad y la “escapada” del tambaleante minvivienda, que ahondó la crisis con contrataques y autovictimismo que incrementaron la indignación, por utilizar a su esposa como mampara y por culpar al mensajero.

Cundió el ejemplo en el culiprontismo en declaraciones del mininterior, tan sorprendido como el primer día, o del exdirector de la UNGRD; por negarse a tener una sola voz y porque los voceros inexpertos, reactivos y todavía más perdidos, no saben si defender, atacar o informar. Pero sobre todo por el tonito personalista del yo o nosotros, como si se tratara de un favor o un milagro, y no de su responsabilidad directa de lo que pase.

@marioemorales y http://mariomorales.co

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