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Ni para el olvido

Mario Morales

11 de agosto de 2021 - 12:30 a. m.

Parecía un síntoma más de la afasia que se tomó el recinto presidencial. Eso de mencionar, con tamaña desfachatez, los candidatos a sucederlo a un año de entregar el poder (es un decir) hacía suponer otro descache en momentos en que se debería abrir formalmente el partidor de campaña, y que aquí, por escasez de idoneidad, comenzó a airearse, como augurio, con la tormenta durante la posesión.

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Tenía bajas las alertas, llegó a decirse. Es falta de seguridad, arguyeron unos, sin saber si hablaban de debilidad del discurso o de las grietas en sus esquemas de protección; eso le pasa por conversar solo con medios amigos y su triduo de interrogantes previsibles o libreteados de “cuál es el balance”, “qué siente” y “ahora qué viene”, aventuraron otros. Es falta de entrenamiento con periodistas que contrapregunten, concluyeron algunos más, bajo el supuesto de que el presidente compareciera alguna vez a una rueda de prensa abierta y presencial.

Pero cuando Duque, interviniendo en política, siguió repitiendo la lista aquella, evidenció su intención de meterles baza a las ya desorientadas derechas, sintiéndose increíblemente con autoridad moral de autoasignarse el rol de nominador y predictor, mientras su jefe chalaneaba a precio de feria. Le hace falta más que pelo para moño.

Y es que los pronósticos de Duque parecen tener pava, como diría Gabo. Le va tan mal profetizando, mirando su escaso pasado, como refiriéndose al presente. Baste señalar su verso de más de 17 millones de vacunados, cuando apenas van 13 millones, y ni hablar de su promesa de la tal inmunidad este año, o de cuando a regañadientes tiene que mencionar la Ley de Comida Chatarra, las 16 curules para las víctimas o la morosa implementación de los acuerdos que ha debido firmar, a pesar suyo...

Que el presidente sea el primero en contaminar esta fase final de campaña, ya convulsa y sucia, deja entrever que ni siquiera aspira al prudente olvido, resignado como está al rol de antagonista de nuestra historia... Y que no digan que es que tiene cuero de gurre, porque hasta para eso se necesita donaire.

www.mariomorales.info y @marioemorales

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