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El país de las maravillas

No distorsionar la verdad

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Mario Morales
24 de febrero de 2021 - 03:00 a. m.
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Deberíamos estar curtidos. El libreto se repite; desgastado, pero todavía le funciona al uribismo. Descalificar al opositor y reducir la gravedad de los señalamientos a un asunto de cifras, que son la A y la B en la comunicación política elemental: decirlo al lado de un dato numérico, más allá de su veracidad, para convencer sin esfuerzo.

Por eso se entiende el afán desmedido de la Fiscalía de manejar las estadísticas bajo ese rótulo pomposo de estrategia interinstitucional para la unificación de información sobre crímenes contra defensores de derechos humanos, que ahora la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos reduce a 66 el año pasado, mientras que la Defensoría del Pueblo habla de 182 e Indepaz, de 310. Así nos quedamos con los números, pero sin los rostros ni las historias.

Le quitamos el foco a la gravedad de los crímenes y nos entrelazamos en un debate abstracto de metodologías y pruebas que restan contundencia y sensibilidad a la información de esos asesinatos. ¿Lo ven? Funciona.

Lo mismo pasa con las 14 masacres que ya acumula este año. El problema no parece estar en la ignominia de semejante seguidilla, sino en la disputa por enumerarlas, caracterizarlas y hasta por definirlas según la cifra de asesinados. El encuadre, que llamamos.

Pero cuando la cortina de humo no funciona, como acaba de suceder con las 6.402 ejecuciones extrajudiciales que según la JEP ocurrieron durante los gobiernos de Uribe, y no 2.228 como dice la Fiscalía, siempre queda el recurso de la calumnia, el improperio y el señalamiento para desviar la conversación pública.

Con información precisa, José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch, sorteó lo uno y lo otro con un reclamo que debe quedar escrito sobre mármol: “No distorsionar la verdad”, que aplica no solo para ejecuciones extrajudiciales, sino también para el exterminio de reinsertados, líderes sociales y masacres como formas de terror, esas cuatro patas de una mesa a la que se sienta esta sociedad de la barbarie. Harto trabajo le queda a la JEP o, en su defecto, a la Corte Penal Internacional, que está próxima a venir.

@marioemorales y www.mariomorales.info

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Carlos(67675)25 de febrero de 2021 - 01:45 a. m.
Sin demeritar lo hecho por la JEP, que es excelente, sí sería muy importante que la CPI, coja las riendas de éste gravisimo caso.
MAURO(77778)24 de febrero de 2021 - 09:56 p. m.
excelente columna. estoy de acuerdo la JEP o la CPI harán la tarea y la horrible noche antidemocrática cesara!!
usucapion1000(15667)24 de febrero de 2021 - 08:27 p. m.
Un libreto manido y absurdo que complace a los sátrapas y que aún convence a ingenuos e ignorantes para vergüenza interna y frente al mundo.
Pablo(88449)24 de febrero de 2021 - 07:48 p. m.
Esa táctica del granuja, rapaz, canalla Uribellaco ya se la conoce la clase media, obrera y trabajadora que es la más afectada por este verdugo cuando le a quitado la salud, el empleo y no les a dado vivienda ni estudio pero si los manda asesinar por intermedio de las FF MM. Bienvenida la Corte Penal Internacional.
Jose(59003)24 de febrero de 2021 - 07:19 p. m.
¿De que hablas?. ¿Tu tiene, entonces, la verdad?, Vaya retorica. Esta de esta columna es precisamente descalificar al Uribismo, para desacreditar la defensa que viene de documentos sin soporte tecnico-juridico apropiados. Es a la inversa. O. si a usted alquien le dice que asesino a su mama ¿usted se queda callado?
  • Alvaro(50403)24 de febrero de 2021 - 10:22 p. m.
    Investigué y encuentre la verdad ,ella es solo una.
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