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Por sus pretextos los conoceréis

Mario Morales

29 de julio de 2026 - 12:00 a. m.

Han sido metidas de pata, en apariencia, menores. Es normal, “está aprendiendo”, dicen sotto voce, los defensores de los defensores de la patria. Pero es en ese proceso de formación donde se vislumbra el talante del aprendiz; allí aparecen, como dicen los educadores, los pilares de la transformación: humildad que lleve a la empatía, acciones o decires que encaminen a la reparación y el reconocimiento que conduzca a la responsabilidad para asumir y corregir.

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Pero fueron tan pueriles como no creíbles las excusas para justificar las embarradas del mandatario electo que terminaron por acentuar las preocupaciones para cuando tenga que decidir en asuntos de mayor calado.

Esconderse en las cenizas del Puracé o en el Niño para maquillar la patraseada de la posesión presidencial en una guarnición del Cauca evidenció su desconocimiento de la inseguridad del país y de la percepción de delegaciones internacionales, más enteradas, para no meterse en la boca del lobo.

O salir como El Chavo a decir que “al cabo que ni quería” por la derrota de su candidato a la presidencia del Congreso muestra que no midió las consecuencias que confirmaron en Uribe a un enemigo agazapado, otras veces cargado de tigre (¿También?) y ahora disfrazado de abeja con tal de salvar su partido, lo único que le queda.

Para no mencionar otras medidas aparentemente inocuas, como cambiar el despacho al Palacio de San Carlos, tener sedes alternas o nombrarle gerente a Bogotá, para invisibilizar a la capital, y que tarde o temprano pasarán factura.

Esas disculpas insultan la inteligencia de los ciudadanos y demuestran poca creatividad, pero, sobre todo, esas derrotas flagrantes dejan ver que en esos asuntos primaron las veleidades y la falta de fondo en los asuntos públicos.

Exponen, además, la lambonería ciega de cercanos y asesores incapaces de disuadirlo de tales despropósitos, embebidos como están en que todo es símbolo, aunque, por falta de sustrato o tradición no pasen de ser simples gestos, íconos o expresiones en su fabricación sintética de la realidad que pronto pasará de moda.

Del afán y la calentura solo queda el bochorno.

@marioemorales y http://mariomorales.co

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