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El país de las maravillas

Que emerja el verdadero talante

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Mario Morales
01 de julio de 2026 - 05:05 a. m.
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Después de la muy agresiva campaña presidencial, el nuevo gobierno no ha podido modular los tonos con los que intenta comunicarse. Le cuesta la idea de congraciarse con la mitad que perdió, y que necesita, y mantener el sustento de quienes lo eligieron.

En esas dudas ha pasado de la beligerancia, que fue origen de su estrategia con actores internos, a la docilidad frente al gobierno estadounidense, manifiesta luego de que Trump se atribuyera, sin matices, la victoria de De la Espriella. Esto, si fuese cierto, pondría un manto de duda sobre la estrecha diferencia en el resultado electoral; pero si no lo es, ameritaría por lo menos una rectificación del nuevo gobierno, cosa que no sucederá a sabiendas del genio volátil del presidente estadounidense. En cualquier caso, deja abiertos boquetes para futuros “cobros” como el que seguramente sobrevendrá por la solicitud de ayuda gringa con el desquite que tuvo como objetivo al activista Beto Coral.

Tampoco parece procedente el tono de emplazamiento para que el gobierno Petro envíe información al Departamento de Justicia estadounidense por los presuntos pactos del comisionado Rueda con el Clan del Golfo, desconociendo la capacidad y probidad de la justicia colombiana en asuntos internos.

No fue convicente el tono perentorio con el que el nuevo gobierno pidió la rendición de los grupos armados ilegales antes de un mes. Ese plazo habla del desconocimiento del conflicto armado interno o del carácter megalómano de una campaña y no de un equipo que se apresta a tomar las riendas del país.

No es proporcional ni respetuoso el tono de exigencia para que el actual de gobierno no siga tomando las decisiones que le corresponden hasta el mediodía del 7 de agosto. Una cosa es querer hacer veeduría y otra pedir, sin respaldo legal, que la Cancillería o la Unidad Nacional de Protección no tomen decisiones sobre nombramientos o cargos.

El proceso de empalme es solo eso, un período para que los funcionarios entrantes se enteren de cómo va el país y con esa base puedan tomar decisiones; eso sí, sin tonos amenazantes o vindicatorios. Que emerja el verdadero talante.

@marioemorales y http://mariomorales.co

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