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El país de las maravillas

Salirse del corral

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Mario Morales
10 de mayo de 2023 - 02:05 a. m.
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Lo obvio es pensar en la radicalización del discurso del presidente Petro como una decisión autónoma. Lo incómodo es imaginar que ese giro haya sido también resultado de presiones, conscientes e inconscientes, de oposición y medios, aupadas por relatos de miedo y de rabia.

‘Acorralado’ es la expresión utilizada en el Gobierno, urgido de hechos y resultados entre tantas promesas del tren de reformas, y de la verborrea con la que Petro se tomó literalmente las agendas pública y política, como no sucedía desde las épocas de Uribe.

De ahí el miedo al fracaso, porque en eso se traduciría el incumplimiento de su programa, del que hablara el presidente en Europa. Pero la solución no puede ser:

1. Retorno a la agitación. Sin resultados no hay lealtad que valga. Lo saben quienes, agazapados, ponen palos en la rueda así se lleven el país por delante.

2. El recurso del yoísmo, la palabra más usada por Petro, después de democracia. No solo son contradictorias, detrás hay un gobierno, un proyecto….

3. Abrir tantos frentes de debate tan disímiles como desequilibrados, aunque la desinformación sea también la verdad a medias o contaminada de opinión de algunos informadores.

4. El repentismo, por más habilidad que se tenga, suele jugar malas pasadas, por la emoción que nubla, por descaches que son indomables una vez pronunciados, pero sobre todo por estrategia integral.

5. Elegir el enemigo equivocado, como en el caso del fiscal, usados por campañas y como garganta de ventrílocuo, por la desesperación de la oposición de no encontrar, como pasó en elecciones, una contraparte de altura. La mediocridad suscita solidaridad por doquier.

Hay que pensar como estadista, actuar como gobernante y ejecutar como negociador. Los cambios son procesos, no mantras inmediatos. Ceder es ganar un poco, como en el caso de Ecopetrol. No hay duda de que hay que seguir explorando. La ministra de Minas y, sobre todo, su padre, pueden tener otros horizontes….

Y urge claridad retirada sobre los alcances de las intenciones presidenciales para derrotar aires conspiradores, último reducto de quienes no entienden que ya no gobiernan o influyen. Navegar sí, pero hay que calmar las aguas.

@marioemorales

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Hector(31467)11 de mayo de 2023 - 11:42 p. m.
Paciencia y en el qlo resistencia dicen por ahí. Las locas de la oposición, con el cerdo a la cabeza, escudado en el fiscalillo, están desatadas armando mierderos por doquier. Y con esas bellezas de medios de difusión propiedad de los que sabemos, pues ahí están los resultados. Mierda y mucha más mierda para el gobierno. Ah jijuepu...tas que no piensan en una nación.
mario(196)10 de mayo de 2023 - 11:07 p. m.
Todos hablaban de atacar la corrupcion, pero ahora que hay un gobierno decidido a hacerlo y que lo esta haciendo, le piden que hay que negociar! Negociar que? Recuperar los dineros publicos e invertirlos en las necesidades del pais no se negocia!. El gobierno avanza en sus planes y cada mes se apunta nuevos exitos. En hora buena!!
Alberto(3788)10 de mayo de 2023 - 08:56 p. m.
Muy equilibrada columna.
Andres(11973)10 de mayo de 2023 - 04:42 p. m.
El palacio de Nariño es una galería llena de verduleras empezando por la mapalera mayor. Petro le cree a pies puntillas los chismes sobre las "trampas" de los ministros y demás funcionarios. Por eso corta cabezas y se acorrala solito el flamante Sátrapa de Barrio pobre
Gabor(jhlcb)10 de mayo de 2023 - 03:37 p. m.
Mario, el único y gran problemilla, es q’ en el gobierno activista y pobresista del “cambio”, no hay quien “piense como estadista, actúe como gobernante y ejecute como negociador”, pues solo se observa a un gobernante que intenta actuar al estilo de Chávez, Maduro y Ortega, por lo cual para q se de esa situación solo queda esperar a q' haya un nuevo gobierno, para lo cual, si el actual caótico gobernante decide entregar el poder, corresponde esperar aún tres años largos.
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