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Un paso adelante en el fin del Estado

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Mario Valencia
30 de enero de 2021 - 05:00 a. m.
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Aunque ha tomado varias décadas, las más de 51.000 muertes en Colombia de personas con Covid-19 en los últimos meses ha llevado al punto más cercano, jamás antes experimentado, de la desaparición del Estado: la anarquía.

Durante la segunda mitad del siglo veinte, las ideas sobre la ineficiencia del Estado y las virtudes del mercado comenzaron a tomar fuerza académica y ganaron aceptación política. La teoría se transformó en medidas y después en cultura. Cada día era más fácil encontrar personas que no creían en las instituciones públicas. El neoliberalismo había cultivado en terreno fértil las privatizaciones, incluyendo la salud. La concepción del triunfo individual, el emprendimiento personal y la estabilidad financiera derrotaron la utopía sobre lo social, el bienestar y la calidad de vida.

Y llegó una pandemia, la de mayor extensión e impacto en el mundo moderno. Si pudiera simplificarse un tema tan complejo, se podría decir que el mundo se dividió entre sociedades afanadas por proteger a su población y las que no perdieron el tiempo en esto. Muy temprano en 2020, el gobierno colombiano comenzó a plantear el discurso del autocuidado y la reapertura, sin derrochar recursos en propiciar las condiciones culturales y materiales. En lugar de campañas de salud se optó por un programa de televisión con el presidente como animador; en lugar de gastar en el sistema de salud se escogió la austeridad fiscal y el servicio de la deuda; en cambio de la protección del empleo se priorizó la estabilidad de los bancos.

Obvio, todavía hay algunos incautos que creen que para el gobierno la prioridad es la vacunación y con ella la protección de su población. Pero las muertes ya se volvieron paisaje, como lo ha sido por años, solo que ahora se cuentan por miles semanales. Cambió la escala. También, la economía y el crecimiento no son más motivo de preocupación. El gobierno de Carrasquilla, paralelo al de Duque (iguales en su desempeño), ha dejado claro que seguirá haciendo lo mismo de siempre y no implementará reformas comerciales y productivas en protección de las empresas y sus trabajadores. El camino escogido es más astuto: recortar derechos laborales.

El paso final de las funciones del Estado en la orientación económica, la mayor inquietud de quienes piensan que la democracia cuesta mucho y es inútil, es dejar morir a la fuerza de trabajo. Probablemente el mandato es reducir el desempleo por desaparición del sujeto susceptible de ser medido como desempleado. El sueño más erótico de los amigos de la mano invisible, la ciudadanía a su cuenta y riesgo, está a punto de hacerse realidad.

Mario Valencia

Por Mario Valencia

Docente de economía de las Universidades Nacional y Cesa.
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Miguel(mqtze)31 de enero de 2021 - 02:27 a. m.
Qué han hecho los colombianos para merecerse el presidente más mediocre, más inepto, mentiroso, imbecil y prepotente de la historia ? No hay más respuesta que haber elegido al que dijo Uribe. Y para asegurarse, el manejador del titere, o Matarife, recurrió a los Ñeñe votos, y así se garantizaba su propia impunidad ante la justicia así fuera por cuatro años más..
juan(9371)30 de enero de 2021 - 11:17 p. m.
Gracias, muy bien, sobran comentarios.
Bernardo(31155)30 de enero de 2021 - 10:55 p. m.
Toda apocalíptica es sospechosa. (Esta también).
Eduardo(7668)30 de enero de 2021 - 08:24 p. m.
Al Estado también lo han reventado desde adentro. Llegué a la Facultad de Económicas de la UN en 1993. Encontré que la investigación académica había sido relegada. El CID y su director Juan Patricio Molina (con diez contratos simultáneos) se dedicaban a la consultoría. Su decano Jorge Iván González, de "tiempo completo", pirateaba; como director del CID tendría en el futuro decenas de contratos.
  • Eduardo(7668)30 de enero de 2021 - 08:26 p. m.
    Y todos felices: "yo te contrato, tu me contratas" y nos feriamos el presupuesto de la nación.
shirley(13697)30 de enero de 2021 - 07:40 p. m.
El único país en el orbe donde un presidente tiene un programa diario de tv.¿Democracia o autoritarismo? ¿Liderazgo o charlatanería? ¿Estadista o bufón?.Este CRETINO piensa que las palabras reemplazan a los hechos.Sociedad expuesta a la imbecilidad de sus "líderes".La consigna es:¡Sálvese quien pueda!.Es la ley de la selva.Pero nada es para siempre.Otro Posible es Posible en esta bella Colombia.
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