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El 2021: año de consolidación

Mauricio Botero Caicedo

02 de enero de 2021 - 10:00 p. m.

“No existe nada llamado sociedad: hay hombres y mujeres y hay familias”. Margaret Thatcher

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Pocos gobernantes han recibido una herencia más deletérea que Duque: un país seriamente polarizado, una democracia fracturada, varias regiones del país inundadas en coca, unas Fuerzas Armadas desvertebradas y una economía fiscalmente maniatada a raíz del Acuerdo de Paz.

Por otro lado, cuando el gobierno de Duque suspendió la “mermelada”, los medios se tornaron hostiles y una recua de cancerberos de la anterior administración, atrincherada en las páginas editoriales de los medios, decidió desde el primer día agredir al mandatario. No alcanzaron a transcurrir seis meses de gobierno cuando la izquierda en cabeza de Petro y de Bolívar estaba organizando marchas, paros y bloqueos, dándoles carta blanca a los vándalos para que hicieran de las suyas. Un tal “Comité del Paro” (una especie de “Comité de Salud Pública” de la Revolución francesa), a finales del 2019, pretendió negociar directamente con Duque transformaciones sociales y económicas del país, desconociendo los 10,4 millones de colombianos que votamos por el presidente. Un analista político, con más renombre que entendederas, acusa a Duque de promulgar decretos que debían ser discutidos “abiertamente en la sociedad”. Como bien señalaba Margaret Thatcher, no existe nada llamado “sociedad”. En realidad, el tal analista lo que sugiere es cambiar el ordenamiento político para que todo decreto se discuta previamente con la izquierda al ser ellos los voceros de la tal “sociedad”. Dicho comentarista también afirma que Duque ternó y apoyo a una serie de amigos, exfuncionarios suyos, en cargos de control político, olvidando que en el gobierno de Santos el fiscal venía de ser ministro de la Presidencia; el procurador fue ministro, director de agencia y embajador, y el defensor de Pueblo era secretario del partido de gobierno.

Dentro de los innegables logros de esta administración, como bien lo señala el presidente en reciente entrevista con Yamid Amat, sobresalen “estar cerrando el año con la menor tasa de homicidios en 46 años, la menor tasa de secuestros en cuarenta años, la mayor incautación de droga y, además, con más de 160.000 jóvenes que llegan gratuitamente a la universidad, 130.000 productores en Agricultura por Contrato, la mayor expansión histórica de energías renovables, las mayores ventas de viviendas registradas y con más de 600 obras entregadas en el año”. El no tener el catastro al día sin duda ha sido una de las principales causas de la violencia en Colombia. En el 2022 el Gobierno va a entregar el catastro en un 80 % de actualización.

Dentro de las cosas que carcomen a los implacables críticos del presidente está que, según sondeo de Guarumo, el 61,3 % de los encuestados se muestran de acuerdo con el manejo de la pandemia y la aprobación general a la gestión del primer mandatario es de 54,5 %. Para el analista Mauricio Vargas, “(esta) es una cifra bastante buena que duplica los promedios de su antecesor, Juan Manuel Santos. Si la campaña de vacunación avanza sin tropiezos mayores, es probable que Duque mantenga esos números”. No en vano Ricardo Ávila afirma: “Soplan vientos de crecimiento”.

Apostilla. Con la desaparición de Roberto Junguito el país no solo ha perdido un gran economista, sino un extraordinario ser humano.

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