Con la participación de más de 180 autores y entrevistadores de 25 países, entre ellos la argentina Leila Guerriero, el estadounidense Amor Towles y el colombiano Juan Gabriel Vásquez, en el Hay Festival 2026 los 78.156 asistentes presenciales y decenas de miles conectados de manera virtual tuvieron oportunidad de interactuar directamente con la mayoría de los entrevistados. Al ser el objetivo de los festivales literarios como el Hay festejar el arte de escribir, las cifras de asistencia dejaron constancia de que el público valora positivamente al regreso de un festival mucho más literario y cultural.
El Hay Festival, fundado en 1988 en Hay–on–Wye, un pequeño pueblo de Gales famoso por sus librerías de segunda mano, ha pasado por varias etapas en su historia. Este año los eventos más concurridos precisamente fueron aquellos en que se debatieron los oficios de escritores, en los que los asistentes tuvimos oportunidad de asistir a conversaciones estrictamente literarias, no a mítines políticos disfrazados de eventos culturales. Abriendo la conversación a la filosofía, la historia, el periodismo y las artes, y poniendo a los escritores —sin las ataduras de la solemnidad académica— a dialogar con los lectores, el evento en 2026 regresó a sus orígenes clásicos de celebrar la literatura y la lectura como actividades públicas y accesibles. Con enorme satisfacción, este columnista celebra el no haber tenido que escuchar (salvo contadas excepciones como María Corina) a figuras políticas hablando de lo que hicieron y no hicieron en los cargos que en su día desempeñaron.
En varias de las charlas más concurridas y amenas participaron dos de los principales autores españoles del momento: Santiago Posteguillo y Javier Cercas. Y si bien los dos autores escriben sobre épocas y contextos distintos, evitando pedantes rigideces académicas, ambos ven la novela como un puente entre la historia y la ficción. El periodista Juan Lozano, durante su conversación con Santiago Posteguillo, con mucho humor llevó a que el autor confesara que en el libro Los tres mundos había colado un gracioso evento que involucraba a Astérix y Obélix, aquellos personajes que a varias generaciones iniciaron a la historia de Roma y de sus conquistas continentales. Este intercambio, que provocó risas y complicidad entre el público, contribuyó al tono alegre que caracterizó al Hay 2026.
Se vivió una Cartagena bastante más limpia y segura que en el pasado. Como lo menciona la columnista Aura Lucía Mera, la labor del alcalde Dumek Turbay ha sido extraordinaria. El haber eliminado las carrozas jaladas por caballos, reemplazándolas por carruajes eléctricos, fue decisivo en eliminar la contaminación de olor y ruido en la ciudad amurallada.
Apostilla. Para aquellos o aquellas, cuyo efímero paso por Facultades de Filosofía y Letras los lleva a autodenominarse filósofos o a permitir que otros los califiquen así, como anillo al dedo les caen las palabras de nuestro más grande vate, José Asunción Silva: “No, no soy poeta”, dijo Silva con aire de convicción profunda: “Eso es ridículo. ¡Poeta yo! Llamarme a mí con el mismo nombre con que los hombres han llamado a Esquilo, a Homero, a Dante, a Shakespeare, a Shelley… ¡Qué profanación y qué error!”.