A fines de mes, el Banco de la República dará a conocer la cifra oficial de remesas para 2022, cifra que puede estar en el orden de los US$10.000 millones. Y si bien es un monto inferior a las exportaciones de petróleo y carbón, sus efectos en la economía son bastante más inmediatos y pronunciados. Hace diez años las remesas fueron US$3.997 millones. En caso de seguir el mismo ritmo de crecimiento, en el 2033 las remesas pueden llegar a US$25.000 millones, convirtiéndose de lejos en el principal rubro de ingresos en divisas, el “nuevo petróleo”. Un informe del 2021 de Oxford Economics afirma que, dado el “efecto multiplicador” de las remesas, por cada dólar enviado a los países receptores hay un aumento adicional de US$0,40 en el PIB. Otro estudio del 2014 entre 77 países receptores afirma que existe una marcada correlación entre las remesas y la reducción de la pobreza: un aumento del 10 % en los flujos de remesas reduce la tasa de pobreza en un 3 %.
Y si bien Antioquia y Cundinamarca son los principales receptores de remesas, es en la zona cafetera donde se evidencia el mayor impacto de estos recursos. En Filandia, municipio de 13.000 habitantes en el Quindío, en donde el éxodo de nativos se inició en los años 70, difícilmente se puede encontrar un hogar que no tenga un familiar migrante. Filandia disfruta de una doble bonanza: la cafetera, en la que el precio de la carga es de $1’600.000, y el flujo de las remesas. Un ameno reportaje hace unos meses en el diario El Tiempo relata: “Leobardo Flores, de 55 años, vio partir a nueve de sus hermanos”. Ellos “jalonaron el barco y son la locomotora” que le permitió educar a sus cuatro hijos y mantener, durante 28 años, su negocio, según contó a la agencia AFP este hombre, que es panadero. “No solo dieron la atarraya para pescar, sino que (...) dieron los peces”, añadió. Pero no todo es alegría en Filandia, señala el mismo artículo: “La fiebre del dólar deja progreso, pero también familias rotas, vidas frustradas y muertos. El año pasado, un nativo de Filandia falleció ahogado en el río Bravo durante su travesía hacia Estados Unidos… Filandia es un pueblo de niños ‘huérfanos’ con padres vivos”, sostiene el alcalde Jaime Franco. Sin embargo, el esfuerzo de los migrantes ha permitido que muchos jóvenes sean los primeros en sus familias en ir a la universidad”.
Las remesas tienen dos enormes ventajas sobre las exportaciones del sector minero-energético: la primera es que son renovables y no contaminan; y la segunda es que entran directamente al bolsillo de los receptores, sin que medien “peajes” del Gobierno central para alimentar su feroz burocracia. Hoy el costo promedio de enviar una remesa ha bajado del 17 % al 7 %. Los medios pueden ayudar a educar a los remitentes y receptores sobre los mecanismos para enviar y recibir estas remesas prácticamente sin costo alguno.
Apostilla. Rusia, que ha lidiado con bajas tasas de natalidad desde el colapso de la URSS, enfrenta serios problemas demográficos. El alcoholismo rampante ha hecho que la expectativa de vida de los hombres rusos sea una de las más bajas del mundo. Putin, con su deplorable inclinación a “suicidar” a sus compatriotas, especialmente los oligarcas, no está haciendo mayor cosa por solucionar el problema.