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Los complejos “estallidos” que enfrentará el próximo presidente

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Mauricio Botero Caicedo
31 de mayo de 2026 - 05:06 a. m.
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Sin minimizar sus posibles implicaciones, el “estallido social” con que nos amenazan los petristas en el caso de que los colombianos no doblemos la cerviz votando por Iván Cepeda, no es el principal “estallido” que le va a encarar al próximo presidente.

El primer “estallido”, al tener casi la certeza de que a corto plazo vamos a enfrentar apagones y racionamientos, va a ser el eléctrico. El “fenómeno de El Niño”, combinado con el manejo errático, ideologizado y paralizante del sector por parte del Gobierno, hacen que los apagones y el racionamiento (cuyo costo superará el 2 % del PIB) sean inevitables.

El segundo “estallido” que se nos viene encima es el de la salud. El procurador ha advertido que, aparte de las evidencias del total descontrol administrativo, las intervenciones estatales forzosas han resultado en un empeoramiento sistémico de las condiciones de acceso y sostenibilidad financiera del sector. La plata se acabó y la crisis de la salud es inminente.

El tercer “estallido” va a ser el económico. Como bien lo señala Valora Analitik y varios destacados analistas, el crecimiento financiado con deuda es un espejismo porque la “riqueza” percibida “no es el resultado de que el país sea más competitivo, produzca más o exporte con mayor valor: es el reflejo de un flujo de caja prestado”. Durante cerca de cuatro años, de manera irresponsable, este Gobierno se ha dedicado a inyectarle dinero a la economía en burocracia y subsidios, liquidez que obviamente ha aumentado la demanda de bienes y servicios, creando una falsa sensación de prosperidad. Y este dinero no vino de un mayor recaudo (que en términos constantes viene cayendo en los últimos dos años), sino del oneroso aumento de la deuda pública. Pagando intereses del 15 %, cuatro de cada 10 pesos del recaudo se van es a servir la deuda, dejando cada día menor espacio para construir hospitales, escuelas o carreteras.

El cuarto “estallido”, y posiblemente el más preocupante, va a ser el de la seguridad. Como lo señalan varios expertos, “organizaciones como el Clan del Golfo (EGC), el ELN y las distintas disidencias de las FARC (como el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia) aprovecharon los ceses al fuego y la falta de coordinación para expandir su control territorial, fortalecer sus finanzas mediante la extorsión y arraigarse en las comunidades locales”. Reconstruir las Fuerzas Armadas y la inteligencia militar para recuperar el control de territorios va a ser un proceso que toma años.

Dicho lo anterior, por su muy escasa preparación por fuera de las doctrinas marxistas, y al haber sido el “arquitecto” en algunos casos, patrocinador en otros, y cómplice silencioso en los demás, el candidato Iván Cepeda es el menos apropiado para enfrentar los “estallidos” que vamos a encarar. En el anverso de la moneda, por su preparación, talante y experiencia, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo son los que mejor manejo le podrán dar a los “estallidos” que se avecinan. ¡Mi voto es por ellos!

Apostilla. En la sede de Paloma y Juan Daniel, los violentos petristas de la “primera línea” del Pacto Histórico dejaron una serie de grafitis denunciando “Ratas” y “Uribe H. P.”. ¡El decir, como lo hace Petro, que estas son “expresiones culturales” es una imbecilidad!

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