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Para Petro, relato mata a dato

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Mauricio Botero Caicedo
02 de agosto de 2026 - 05:06 a. m.
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Con el fin de consolidar los cimientos de la nueva oposición a partir del 8 de agosto, Petro redoblará su intento de imponer su narrativa de que la derrota del marxista Iván Cepeda se debió a un masivo fraude electoral, taimada estrategia que no solo deja de lado al mismo Cepeda, sino que vuelve irrelevante al excandidato marxista. El que no exista evidencia alguna que pueda sustentar su peregrina tesis de fraude electoral, el relato sobre el dato, le resbala a Petro. Según el portal La Silla Vacía, “hasta ahora, tanto los veedores nacionales como los internacionales que auditaron las elecciones han descartado que hubiera fraude. Una de las fuentes centrales de Petro fue desestimada por un informe técnico de inteligencia y el escrutinio no confirmó alteraciones en el conteo”.

La herramienta que Petro está utilizando es una variación del gaslighting, un tipo de abuso psicológico y manipulación en el que una persona hace que otra dude de su propia memoria, juicio, percepción o salud mental. El gaslighting no solo ocurre en las relaciones interpersonales, sino que se presenta igualmente en los entornos políticos donde se busca socavar la confianza, haciendo que las personas cuestionen sus propias creencias, valores y experiencias. Un reciente artículo de la prestigiosa publicación Psychology Today señala: “Este tipo de abuso en la política puede conducir a un daño significativo y a menudo duradero a las sociedades, creando confusión y reduciendo la confianza. Se pueden alterar creencias esenciales, como la idea de un mundo justo, lo que dificulta cuestionar los relatos engañosos. Esta manipulación generalizada puede erosionar la capacidad del público para evaluar las políticas sobre cuestiones críticas, desdibujando las líneas entre la preocupación genuina por los ciudadanos y la retórica engañosa”.

Para que el gaslighting que pretende Petro tenga resultados es indispensable la repetición permanente de la falsa narrativa de que hubo fraude. Con similitudes a la distopía descrita por Orwell en su ensayo “1984”, en la que, si el “iluminado” dice que la mentira es verdad, el ciudadano debe anular su propia lógica y memoria para aceptarlo como un hecho absoluto, Petro y sus palafreneros políticos como la Corcho, Bolívar y Sanguino van a seguir machacando sus engañosos embustes sobre las elecciones.

Apostilla 1. En los más 200 años de vida republicana jamás se ha conocido una destrucción de valor como el que deja Petro. Un juicioso estudio de La Silla Vacía señala que Petro recibió en el 2022 un patrimonio de 137 billones de pesos y está entregando a su sucesor un patrimonio negativo de 273 billones de pesos. Que este detrimento lo tengan que reponer las futuras generaciones, tiene sin cuidado al “iluminado”.

Apostilla 2. En estas fechas en que se van a posesionar nuevos funcionarios (y otros tantos abandonan sus cargos), es oportuno recordarles que las venias que recibieron mientras detentaban el puesto nunca fue a ellos, sino al cargo que ostentaban. Sorprendentemente, suelen ser los familiares inmediatos de los altos cargos quienes menos entienden el fenómeno de que las reverencias son para el puesto y no para la persona.

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