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Según informes de prensa, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca anuló parte importante de la decisión de la Contraloría que responsabilizaba a varios altos ejecutivos de Reficar por detrimento patrimonial. La Contraloría, en su día encabezada por Edgardo Maya, argumentaba que se hallaron sobrecostos injustificados por cerca de 8,5 billones de pesos colombianos (unos 2.900 millones de dólares) para la construcción de la refinería. Según el fallo publicado por El Espectador, al anular la decisión el Tribunal de Cundinamarca determinó que la Contraloría utilizó pruebas incorrectas y que las adiciones presupuestarias para la ampliación de la refinería respondieran a necesidades técnicas y no a intenciones maliciosas de los presuntos implicados. Para el Tribunal, “en el caso en donde dichas adiciones no se hubieran efectuado, probablemente el proyecto de la refinería se hubiera detenido e incluso, podía no haber entrado en operación, situación que no aconteció y, por el contrario, se tiene que Reficar es actualmente una de las empresas con mayor valor en nuestro país”. El fallo del Tribunal va dirigido concretamente a la demanda interpuesta por Hernando José Gómez Restrepo, un destacado economista que ha demostrado en todos los importantes cargos que ha desempeñado un altísimo nivel de competencia. Otro miembro de la Junta que fue involucrado por la Contraloría fue Orlando Cabrales Martínez, uno de los colombianos más honorables que haya tenido oportunidad de tratar. Orlando, además de haber sido un magnífico ministro de Minas y Energía, desempeñó importantísimos cargos en el sector privado, llegando a ejercer la presidencia de Colseguros, Avianca, Diners y Propilco.
En términos generales, el país debe hacer un serio análisis de la conveniencia de seguir sufragando del presupuesto nacional centenares de miles de millones de pesos en las contralorías, posiblemente la mayor burocracia que hay en el país. De inmediato se deben eliminar las contralorías departamentales, con pocas excepciones focos de corrupción. Transparencia por Colombia señala que “18 de 32 contralorías territoriales tienen un riesgo alto o muy alto de presentar corrupción; 12 tienen un riesgo medio y tan solo 2 tienen uno moderado”. Hace unos años los investigadores del Externado, Federico Corredor y Valentina Cortés, encontraron que estos entes regionales, “como guardianes del erario, han sido capturadas por el regulado en un ambiente en el que el clientelismo regional facilita los sobornos y dádivas que dan lugar a acuerdos colusorios en pro de intereses particulares”. En la multiplicidad de supervisores (más de siete niveles) en dichas contralorías, los investigadores señalan: “Siete guardianes de guardianes, que vigilan al vigilante que vigila a los vigilantes de vigilantes, y la corrupción en Colombia no disminuye, y cada día sus proporciones son más escandalosas”.
Apostilla: Se entrega esta columna muy temprano para poder comentar los eventos del pasado viernes en Venezuela. Pero indistintamente de que Maduro logre mantenerse en el poder, la capacidad de maniobra de este sangriento canalla cada día será más reducida.
