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Un viraje más que necesario

Mauricio Botero Caicedo

30 de enero de 2021 - 10:00 p. m.

Hans-Josef Fell, presidente de Energy Watch Group, afirmó hace unos meses que “una transición mundial hacia un escenario 100 % renovable en el 2050 no solo es realista, sino que es económicamente competitivo con respecto al actual sistema fósil”. Según informe del portal Elperiodicodelaenergia.com, las claves del estudio son:

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- La generación eléctrica total será de cuatro a cinco veces mayor. En consecuencia, el consumo de electricidad en el 2050 representará más del 90 % del consumo de energía primaria. El consumo de energía fósil en todos los sectores cesará.

- La generación mundial de energía primaria en el sistema energético 100 % renovable consistirá en la siguiente combinación: solar (69 %), eólica (18 %), hidroeléctrica (3 %), bioenergía (6 %) y geotérmica (2 %). Esto se traduce en una capacidad instalada total de unos 63.400 GW de energía solar y 8.000 GW de eólica en el mundo en 2050. El almacenamiento cubrirá casi un 23 % de la demanda.

- La transición en todos los sectores reducirá las emisiones anuales de gases de efecto invernadero en el sector energético de forma continua de aproximadamente 30 gigatoneladas de CO2-equivalente en 2015 a cero en 2050.

- Un sistema de electricidad 100 % renovable empleará a 35 millones de personas en todo el mundo. Los casi nueve millones de empleos en el sector de la minería del carbón en todo el mundo se eliminarán por completo para el 2050. Estarán sobrecompensados por los más de 15 millones de nuevos empleos en el sector de las energías renovables.

Como meta, el anterior escenario para el 2050 es el que han adoptado en un 80 a 95 % (y con obvias variaciones en algunas de las fuentes y usos energéticos) la Unión Europea, EE. UU. y los países preocupados por el medio ambiente. En Colombia, el escenario libre de combustibles fósiles solo ahora le está moviendo la aguja al Ministerio de Minas y Energía. En el Plan Energético Nacional (PEN) 2020-2050 se planteaban cuatro escenarios energéticos de largo plazo: “Actualización, modernización, inflexión y disrupción, en los que se agrupaban iniciativas con grados similares de riesgo tecnológico, aporte a la mitigación del cambio climático y reto de transformación”. Para dar una idea de lo que planteaba el PEN en estos escenarios, en aquel apartado de actualización los combustibles fósiles (petróleo y derivados, gas natural y carbón) serían el 73 % del consumo y las energías limpias (hidráulica, solar, eólica, hidrógeno y otros renovables) apenas serían el 24 %. En el escenario menos agresivo contra el medio ambiente, aquel de disrupción, los consumos de combustibles fósiles serían el 55 % y el de las energías renovables corresponderían al 42 %.

El Gobierno no parece haberse dado cuenta de que los países “fosilizados” no van a estar en el radar de los inversionistas internacionales. Antes del 2035 la casi totalidad de los fabricantes de motores y vehículos de transporte, sector que representa el 75 % del consumo de petróleo, solo ofrecerán motores y vehículos eléctricos (incluyendo barcos y algunos aviones). El haber proyectado que el consumo de combustibles fósiles de Colombia en el 2050 sería entre el 55 % y el 73 % de la canasta energética, más que miope, es insensato. Ojalá este trimestre Planeación presente un plan energético mucho más ajustado al futuro que se vislumbra.

Apostilla. En días pasados nos dejaron Carlos Holmes Trujillo y Marcela Monroy. Lamentable la pérdida de estos dos grandes colombianos.

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