Publicidad

Érguete en Vigo: la protesta de las madres gallegas contra la droga

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Mauricio Rubio
11 de diciembre de 2025 - 05:03 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

En 1986, Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez Orejuela, tras ser capturados en Madrid, fueron extraditados a Colombia para ser puestos en libertad con simulacros de juicio. Ese mismo año, en Vigo, un grupo de “madres contra la droga”, formalizado luego como Asociación Érguete, convocaba una rueda de prensa para denunciar los bares que vendían vicio. Se iniciaba así “una revolución matriarcal que trascendió un barrio para llegar a toda la nación”. Los narcos locales, que atemorizaban y asombraban a la población con mano de hierro y consumo conspicuo, sintieron por primera vez que alguien les perdía el respeto. “¡Por qué vamos a tenerles miedo, si lo peor es que nos maten a nuestros hijos y ya casi están muertos!” clamó una de las afectadas.

Desde los años cincuenta, muchos pescadores gallegos complementaban sus ingresos con el contrabando de cigarrillos que descargaban de buques en alta mar para llevarlos con lanchas rápidas y en pequeñas cantidades hasta las rías gallegas. Basadas en clanes familiares, las bandas que contrabandeaban a gran escala se aliaron con organizaciones criminales europeas. A finales de los setenta, por los contactos en Holanda y Bélgica para el hachís marroquí empezaron acuerdos con proveedores turcos y libaneses de heroína. Después vendría la cocaína colombiana. En sus pueblos, los contrabandistas se convirtieron “en líderes de la comunidad, héroes locales que llegaban a ser elegidos alcaldes y a ostentar cargos importantes en la política autonómica”.

El tránsito del tabaco a las drogas duras se dio progresivamente, buscando mayor valor por kilogramo transportado. La marihuana y el hachís no generaron reticencias. El salto a la heroína y la cocaína sí causó discrepancias con quienes anticipaban que las autoridades empezarían a perseguirlos. La oposición cedió, los beneficios aumentaron y los capos se hicieron muy influyentes. “Generaban riqueza y empleo… No solo ostentaban puestos políticos, sino que eran abogados y empresarios con poder en negocios legales; eran los dueños de equipos de fútbol y los financiaban, sufragaban los gastos de las fiestas, ponían el dinero para arreglar el techo de la iglesia. La gente los admiraba”. Frente a familias que apenas llegaban a fin de mes “los narcotraficantes se paseaban por las calles en sus Ferraris y Porsches… Hasta contaban con el beneplácito de algunos. Hacían obras y mejoras en sus pueblos”.

Por el lado de la oferta de cocaína, en los ochenta hubo cambios importantes. El mercado norteamericano se saturó y ante el auge del consumo europeo los carteles colombianos buscaron nuevas puertas de entrada al viejo continente apoyándose en las redes que hacían descargas marítimas por Galicia. Ese era el objetivo de Ochoa Vásquez y Rodríguez Orejuela en Madrid. No sólo ofrecían un buen producto sino también know how para el lavado de dinero en Panamá. Además, “quedaron fascinados con lo dóciles que eran las autoridades y con los niveles de aceptación social de los clanes”. El hondureño Ramón Matta Ballesteros, socio del Cartel de Medellín y luego precursor de rutas hacia EE. UU. por México, había huido tras su participación en el secuestro y asesinato de un agente de la DEA en Guadalajara para instalarse en Galicia. Allí compró propiedades y contactó clanes históricos del contrabando. Vinculó a sus hermanos con empresarios locales. La vigilancia policial sobre ellos cesó cuando la DEA capturó en Honduras y extraditó al Matta narcotraficante. “Ahora ése es un tema que le corresponde exclusivamente a la policía española” puntualizó la agencia norteamericana.

Carmen Avendaño, principal impulsora de Érguete, recuerda cómo empezaron “conductas extrañas en los jóvenes del barrio. Fumaban algo raro… No sabíamos absolutamente nada de drogas”. Mientras los narcos operaban a sus anchas con autoridades y fuerzas de seguridad inofensivas, la droga mataba una generación de jóvenes. En aquel entonces ella iba “hasta a tres entierros en una semana”.

Al impacto directo de la droga se sumaban los robos para comprarla. Primero en sus casas y luego en la calle. “Empezaron a pasar por los juzgados y a pisar prisiones por robo”. Y no eran jóvenes excluidos o marginados, “podía ser el hijo de cualquiera”. Tuvieron que investigar por su cuenta lo que pasaba. Confirmaron que “los grandes capos de la droga en Galicia actuaban con total impunidad”. Entonces muchas madres “se hartaron y levantaron contra ellos”. Esas protestas hicieron que por primera vez las autoridades peninsulares hicieran un diagnóstico de lo que ocurría en la costas gallegas. La alerta desembocó en la Operación Nécora, uno de los mayores golpes al narcotráfico en la historia de España. Aunque hubo muchas condenas, la actividad sobrevivió. El negocio cambió de manos y se hizo discreto. No sólo los narcos colombianos evolucionaron: como el altruismo, la codicia es adaptativa.

Ver más…

Conoce más

Temas recomendados:

 

Atenas (06773)12 de diciembre de 2025 - 12:57 a. m.
Tarde por razones laborales leo otra de las siempre interesantísimas columnas de Mauro R., uno de los pocos bastiones q’ le dan brillo y sustento a EE.El asunto de marras, el enorme el daño q’ causa el crecimiento de las bandas de narcos, mismas q’ en términos generales son las q’ surten de droga a la mayor parte del mercado de adictos en Europa y USA.Véase la creciente ola de reclamos en Suiza y Marsella, F., por la descomposición q’ están causando. Ergo, q’ Trump no ceda.Atenas
Álamo(88990)11 de diciembre de 2025 - 10:01 p. m.
"Sin ese muchacho no seríamos nadie", dijo Pablo Escobar, según V. Vallejo, refiriéndose al, por entonces, director de la Aerocivil en Antioquia: otro puerto tan grande como el mar para zarpar hacia la Casa de Nari. Allí las madres de Soacha también le perdieron el miedo: ya habían perdido 6.402 inocentes... ***Y ya llegan las elecciones ***
Melmalo(21794)11 de diciembre de 2025 - 03:46 p. m.
En una ciudad ,muy importante puerto marítimo del norte nuestro ,hay una historia similar donde un clan tiene mucho poder político, supermercados,cadena radial y hasta equipo de fútbol a los que una escritora llamó la Costa ostra.
Marcar(6115)11 de diciembre de 2025 - 12:30 p. m.
Excelente! Y pienso en la ultima frase de la columna: , nos adaptamos tanto a lo malo en este país que ya la gente defiende al señor del Ferrari que mató a un Ciclista y nos parece normal la cultura traqueta y su horrible música y todos sus excesos porque “no debemos prejuzgar” ni comentar cómo harán ciertas personas para tener en su garaje otros 7 Ferraris.
  • hayek(62241)11 de diciembre de 2025 - 12:48 p. m.
    Usted parece ser la única comentarista sensata por los alrededores. No demoran los mamertos que descalifican hacer referencias a la columna. Son como bodegas gratuitas
Kross(30335)11 de diciembre de 2025 - 09:55 a. m.
Por eso hay que recordar al Sr Rubio q cocaina= Narcotráfico= cartel de Medellín del que hacia parte Alberto Uribe Sierra padre del siempre sospechoso AUV,líder del partido dónde milita éste opinador.Y que Ochoas,Joseobdulios,etc fueron pioneros y luego deriva en LA FAR.
  • Noticioso(6975)11 de diciembre de 2025 - 06:28 p. m.
    Ud. es un ignorante. Las FARC nacen en los años 50 como una guerrilla de autodefensa liberal y en los 70s deriva en "comunista". El Cartel de Medellín nace 30 años después. Decir que las FARC nacen por el Cartel de Medellín es una babosada. No sea bruto
  • Noticioso(6975)11 de diciembre de 2025 - 06:28 p. m.
    Ud. es un ignorante. Las FARC nacen en los años 50 como una guerrilla de autodefensa liberal y en los 70s deriva en "comunista". El Cartel de Medellín nace 30 años después. Decir que las FARC nacen por el Cartel de Medellín es una babosada. No sea bruto
  • hayek(62241)11 de diciembre de 2025 - 10:29 a. m.
    Es realmente alucinante la adicción del mamertismo petrista a AUV. Sencillamente no pueden pensar ni escribir nada sin referirse a ese personaje. Eso sí, cómodamente olvidan al M-19 como guerrilla que lideró el narcotráfico para financiar la guerra
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.