Publicidad
27 May 2021 - 3:00 a. m.

¿Quién dio de baja a “Santrich”?

Las disidencias de las Farc afirman que el comandante ayudado por la JEP murió en una emboscada del ejército colombiano en Venezuela. Hace poco, militares de Maduro bombardearon esos grupos.

Probablemente nunca se sabrá quién mató al fugaz congresista amnistiado. Hay varias hipótesis: “Unos dicen que murió en un enfrentamiento con otro grupo de la disidencia de las Farc; otros, que fue abatido por mercenarios, y también se habla de que cayó en una operación del ejército venezolano”.

El comunicado de las disidencias dio detalles del operativo contra Santrich, integrante de la dirección de las Farc-Ep, Segunda Marquetalia. “Sucedió en la serranía del Perijá, zona binacional fronteriza… dentro del territorio venezolano. Hasta ese lugar penetraron comandos colombianos por orden directa del presidente Iván Duque… La camioneta donde viajaba fue atacada con fuego de fusilería y explosiones de granadas… Consumado el crimen, los asesinos le cercenaron el dedo meñique de su mano izquierda. Unos minutos después, cerca del lugar, rápidamente, los comandos fueron extraídos en un helicóptero de color amarillo rumbo a Colombia”.

A principios de mayo, las autoridades colombianas informaron que varios grupos criminales estaban detrás de la violencia y el vandalismo, infiltrando protestas que podrían ser pacíficas. Se mencionaron disidentes de las Farc, el Eln y el movimiento juvenil M-19. Posteriormente, fueron detenidos un comandante eleno y un disidente de las Farc. Los jóvenes milicianos que bloquean vías incluirían venezolanos aún no identificados.

Antes de las protestas de finales de 2019, Diosdado Cabello, el político venezolano que mejor maneja a los militares, habló de una “brisa bolivariana” que fluye desde ese lado de la frontera. Y a principios de abril en su programa radial, refiriéndose a la situación en Colombia, afirmó: “Vamos a hacer la guerra en su territorio”.

Este ha sido un objetivo de la estrategia de seguridad nacional desde los inicios de la Revolución Bolivariana. En 2005, tras presentar su “Nuevo Mapa Estratégico”, Hugo Chávez hizo un llamado a “un esfuerzo para comprender las ideas, conceptos y doctrina de la guerra asimétrica”. Trató de legitimar la transformación del ejército con un referéndum que fracasó y lo llevó a dictar un decreto ejecutivo con ese propósito. El cambio incluía milicias civiles y otros grupos de crimen organizado repartidos en 24 Zonas de Defensa Integral conocidas como ZODI. Así “rompería las cadenas ... de la vieja geografía conservadora, imperial y colonial de Venezuela”.

A partir de 2013, Nicolás Maduro expandió esta estructura sumando grupos armados de Colombia. Sin embargo, desde el año pasado sus militares combaten núcleos de las disidencias de las Farc, liderados por Gentil Duarte, que controlan el narcotráfico transfronterizo.

Tras la firma del Acuerdo de Paz de 2016, algunas facciones de las Farc se negaron a deponer las armas y buscaron refugio en Venezuela. Iván Márquez anunció en 2019 una Segunda Marquetalia. Mientras tanto, las disidencias comandadas por Duarte continuaron sus actividades ilícitas en Colombia, pero el 21 de marzo pasado atacaron al ejército de Maduro con enfrentamientos en el estado de Apure. La confusión es grande: se habla de luchas internas entre narcoterroristas o de una fractura parcial de las relaciones de las Farc con Maduro quien en todo caso tiene un pretexto para aumentar su presencia en la zona. Esta movida estratégica la venía preparando desde hace meses al crear un grupo de trabajo antidrogas para acusar a Colombia de tráfico y poder emprender operaciones transfronterizas del ejército venezolano.

Las protestas en Colombia abren nuevas oportunidades para las Farc y el Eln que coincidencialmente manda el mensaje de que, como siempre, tiene disposición al diálogo. El puerto de Buenaventura permite enviar contenedores de droga con riesgo mínimo de incautación a casi cualquier parte del mundo. Cali, muy cerca de este lugar estratégico, ha experimentado los mayores niveles de violencia y vandalismo en el país. No es insensato pensar que buena parte de la violencia de la capital del Valle está organizada y dirigida por organizaciones criminales.

A principios de mayo los militares venezolanos publicaron el mapa de la Capitanía General de Venezuela, creada en 1777, que plasma la mirada del régimen de Maduro sobre el territorio de la Revolución Bolivariana.

Ante tales acontecimientos y semejante desconcierto, sólo cabe esperar a que algún novelista colombiano admirador de Chávez, que entienda a fondo su filosofía bolivariana antiimperialista y su genuino interés por la democracia y el pueblo, dé algunas luces sobre lo que realmente está pasando tanto en la frontera con Venezuela como en Cali y Buenaventura. Con base en esos valiosos insumos de memoria histórica ficción, unas cuantas declaraciones expertas de la pazología santista con reflexiones jurídicas, constitucionales y neopenalistas, la JEP podrá dilucidar la verdad sobre la muerte de Santrich.

Ver más…

Síguenos en Google Noticias