La posibilidad de pasar a lo ético en el debate sobre la aspersión de glifosato es engañosa. No obstante la cantidad de testimonios existentes sobre los efectos adversos del glifosato en la salud de las personas, seguimos a la espera de la prueba cuasi bíblica que compruebe su relación con el cáncer.

Se sabe que el glifosato afecta directamente a las poblaciones más vulnerables del país. Y sin embargo nadie les cree. Ni siquiera muchos de los encargados de hacer ciencias sociales a partir de las experiencias de vida de las personas fumigadas encuentran suficiente ilustración. Quieren más.

Las fotografías históricas...

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